8.8.14

¿Y vos?... ¿estás saliendo con alguien?

El silencio eterno después de «¿Y vos?... ¿estás saliendo con alguien?» es uno de los silencios que yo, personalmente, odio más. No por la incomodidad que la pregunta te pueda llegar a generar o no, si no porque dispara adentro de uno un batallón de preguntas infinitas tales como:

¿Quiero estar con alguien?
¿Por qué no estoy saliendo con nadie?
¿Por qué es tan difícil estar en pareja?
¿Por qué no puedo encontrar a una persona que valga la pena? Etcétera. 

Pero hay algo peor que el batallón de preguntas internas: Responderlas.

— ¿Quiero estar con alguien?
— Sí, soy mujer y soy bastante antigua en cuanto a mi concepción amorosas, así que sueño con el amor para toda la vida y con todo eso del compañerismo, la fidelidad y el entendimiento y apoyo. Una boluda, ¿no? Quizás no..
— ¿Por qué no estoy saliendo con nadie?
— Por que no encuentro a la persona indicada.

— ¿Por qué es tan difícil estar en pareja?
— Por que estar en pareja es un compromiso y un trabajo que debe ser alimentado día a día y, en estos tiempos, muy pocas personas están dispuestas a afrontarlo. Sobre todas las cosas, por que para cuadrar con otra persona al nivel al que hay que hacerlo, muchas veces hay que cambiar cosas, arreglar otras, dejar de lado, incluir, excluir, sumar, restar en uno mismo y, vamos a ser sinceros: ¿quién gusta de cambiarse a si mismo? No creo que muchos. Es muy difícil cambiar. Si me preguntas, no creo que la gente cambie. Quizás cambie algo, sólo un poco, sólo un 15% digamos, pero no más. Pero a veces... 15% es suficiente. Solo que ya un 1% es difícil, hay que quererlo muchísimo.

— ¿Por qué no puedo encontrar a una persona que valga la pena?
— Por que la sociedad cambió, señores y señoras, y lo que más hemos perdido es la constancia, en todo. El mundo es líquido, como diría Zygmunt Bauman. El capitalismo y la tecnología nos ha vuelto fríos y descartables. Empezamos descartando objetos y luego continuamos por las personas. Por eso, ahora, si se me dio la gana, le dejo de hablar a alguien, sin explicación. Ahora, si se me antoja, estoy con muchas personas a la vez, porque el compromiso es descartable y porque la palabra ya no vale. Suena feo, ¿no? Pero es así. Entonces, volviendo a la pregunta: ¿Por qué no puedo encontrar a una persona que valga algo? Porque ya no nos valoramos ni a nosotros mismos, ¿así cómo vamos a valorar al otro? Ya no respetamos ni nuestros ideales, ¡porque respetaríamos los del otro?
Ya no nos queremos a nosotros mismos, ¿cómo se quiere a otra persona si no se quiere a uno mismo?

Quiero hacer un apartado en esta sección, porque cuando a uno le dicen que no se quiere a uno mismo piensa: "¿Cómo que no? Yo me quiero a mi mismo. Me ejercito, me mantengo en forma, estoy prolijo, trabajo, estudio, bla bla bla.. 
Eso no es quererse a uno mismo, eso es saber presentar su envase, meramente superficial. Quererse a uno mismo es conocer nuestras habilidades y ser humildes al respecto; conocer nuestras debilidades y nuestros límites. Conocer nuestros defectos y controlarlos. Es no auto-perturbarse, dejar de sufrir y salir adelante, es querer estar bien de verdad.

El tiempo es líquido, hay que hacer todo rápido. Así que ahora nos salteamos la parte en la que nos conocemos, la parte en la que nos descubrimos y nos zambullimos directamente en el sexo o en actividades monótonas que no tienen ningún trasfondo de valor.

Yo no quiero, perdón, pero no quiero. Pueden irse a tener sexo vacío sin sentimiento con quienes ustedes quieran, a mi no me excita la frivolidad. A mi me excita la euforia de conocernos y de tener ganas de pasar tiempo juntos, el apoyo, el compañerismo, el preocuparse por alguien más que uno mismo, el sacrificio, la promesa, el entregarse a un otro y el esfuerzo por perpetuarlo.

Otra cosa no quiero. Pueden pasar por la oficina de quejas, pero voy a mantener esta cara de orto para con todas las personas que vengan a proponerme relaciones vacías para siempre, hasta encontrar vínculos maduros y nutridos de amor con ese no se qué chapado a la antigua que tanto llena el alma.

29.7.14

Lo importante

Saber cuando parar parece fácil, sobre todo cuando se trata del amor. Pensamos que es muy sencillo hacer y deshacer vínculos, pero sencillamente no lo es.
Cuando elegimos que una persona forme parte de nuestras vidas, intencionalmente o no, estamos dandole, de alguna manera, derecho a modificarnos positiva o negativamente. Nadie es neutro en nuestra vida, alguien que no nos modifica positiva o negativamente directamente no la modifica y si no la modifica no forma parte de la misma.
La alteración de las cosas es natural y se produce mediante las fuerzas. Todos los objetos tienen una fuerza, un campo gravitatorio. Los seres también.
Permitirle a otro ser modificar nuestro campo de fuerzas y energías es entregar un gran poder. Y, como todos obviamente vimos en Spiderman (la 1, las otras son bastante malas): « todo gran poder, conlleva una gran responsabilidad. »
En cualquier sociedad, en cualquier cultura, si usas mal un poder que te fue entregado, te es arrebatado. Todo derecho, puede ser arrebatado así como lo fue dado. Simple. Es muy importante poder identificar que personas nos modifican positivamente y cuales no.
Amar es una de los estados mas difíciles, en el cual esta linea de bien y el mal se vuelve muy borrosa, al punto de enfermarnos. Conocen la frase: "El amor no es suficiente"? Bueno...
La soledad muchas veces nos empuja a seguir, a volver a probar, a aguantar, a jugarnos, a dar segundas, terceras y hasta décimas oportunidades, la pregunta es: Alguien que esta recibiendo, no te digo una segunda, pero una CUARTA oportunidad... realmente la quiere?
El ser humano tropieza varias veces con la misma piedra, sí, ya lo sabemos, pero algo que nos ha lastimado incontables veces, porque de un día para el otro, simplemente, dejara de hacerlo?
Las promesas no son nada si no las fundamentamos con hechos, las palabras no existen si no nos levantamos cada día, abrimos las persianas y salimos a enfrentar las cosas como son. Ya sea para cambiarlas, en caso de que no nos convengan o a alimentarlas, en caso de que nos den una razón para vivir.
Parece muy simple todo esto: No me gusta mi trabajo? Renuncio y me cambio a otro. No me gusta mi carrera? La dejo y estudio otra (o no estudio nada). No me gusta este lugar? Me voy.
Que sencillo! Todo funcionaba perfecto hasta que el amor vino para probarnos que no lo es.

Quien no estuvo en ese lugar en el que ama demasiado, pero sabe que un vinculo no va a ningún lado. Quien no se pregunto: Es suficiente el amor?
Problemas desde "dejas el calzoncillo tirado" hasta "tenes una segunda familia", no importa el grado. Problemas que se nos plantan de frente para probar a ver si todavía podemos controlar nuestro propio campo de fuerza.

4to pucho y seguimos.
De repente, cuando se trata del amor, parece que irnos del bar, cambiar la carrera o el trabajo, son tareas con basta brecha en medio, en la que todo se complica y ennegrece. Porque? Por el famoso y angustiante: "Pero lo amo".

No me puedo separar de esta persona porque la amo. Hace todo mal, pero lo amo. No es lo que quiero e imaginaba para mi vida, pero lo amo. No me aprecia como yo a el, pero lo amo.
Y así eternamente. Cuando paramos? Cual es el punto en el que decimos: No aguanto mas. Hasta cuanto hay que aguantar?

Ríos de promesas, peleas y reconciliaciones. Sentimientos cíclicos: bienestar, esperanza, decepción, malestar, reconciliación, bienestar, esperanza, decepciSIEMPRE LO MISMO.
Porque nos es, a veces, tan difícil entender que EL AMOR NO ES SUFICIENTE. Que amar no es sonreír en las buenas, amor es muchísimo mas. Ni me voy a poner a explicar que mierda es el amor porque si a esta altura no lo sabemos, mejor vayámonos a un templo buda a meditar.

No desesperar parece jodido cuando la única escapatoria posible es alejarse. Quitarle a esa persona el derecho de modificar tu campo de fuerzas es, llanamente, algo rustico y exagerado, pero que camino queda cuando ya agotaste las fuerzas? Ya no quedan mas motores, señores.

Saben porque es tan difícil alejarse? Por la maldita esperanza que nos dice: Va a cambiar. Va a ser mejor.
La maldita esperanza que nos alienta a seguir en pie, por mas cacheteados que estemos. La gran pregunta que creo NADIE ha sabido responder jamas es: La esperanza se apaga alguna vez?

Mi mama falleció hace 15 años y yo aun estoy esperando, algún día, encontrármela en un colectivo, con peluca y pestañas postizas. Ustedes se van a reír y van a decir: que estúpida!
Pero, saben que? la esperanza me hace creer que quizás no murió, quizás quiso empezar otra vida lejos de acá por uno vaya a saber que motivos. Sueño con eso hace quince años.

La esperanza jamas muere. Algo que uno anhela demasiado siempre queda latiendo ahí, en el inconsciente donde los demás no lo ven, hasta quizás ni uno lo ve, porque? porque es duro aceptar que las cosas no cambian, es duro enfrentar el hecho de que la gente no cambia, quizás aprenda a mentir mejor o a adaptarse, pero no cambia.

Lo importante es saber seguir adelante.






1.6.14

Una luz encendida

Qué harías si una mañana despertas y no te acordas de nada?
No recordas su cara, su voz, sus besos, sus caricias, su sonrisa, no recordas la manera en la que te hacia sentir cuando estaba cerca. Casi como si todo lo que pasó hubiese sido un sueño. Casi como si lo que tuvieron no hubiese existido. Como si lo que pasaron juntos no hubiese ocurrido.

Hasta que una noche a oscuras, un cigarrillo consumiéndose en el cenicero, el pulso temblándote y una lagrima cayéndote por la mejilla, te hace recordar... Te hace sentir como si estuviera cerca, como si nunca se hubiera ido eso que nunca estuvo.
El corazón se acelera y las lagrimas caen y golpean con fuerza el piso. La mirada perdida en algo que no existe y la angustia en el pecho de haber perdido algo que, con certeza, nunca tuviste. La necesidad de salir corriendo tras un impulso, un sentimiento, una necesidad de sentir ese calor junto a vos.
La oscuridad avanza, la tristeza envuelve todo y las luces que a penas resisten. Como quisiera que dejases una luz encendida para poder ver. Pero no hay fuerzas físicas que te ayuden a levantarte de ahí y salir a gritarle al mundo que vas a seguir despierta. No hay ganas de creer en nada, porque esa sensación de que es en vano te persigue, te acosa, no te deja respirar. Como quisiera poder respirar.
A veces siento que esto, muy muy adentro, es una señal. Una señal para creerte, para escucharte y para confiar, pero me siento muy sola como para hacerla crecer.
Otro cigarrillo que se apaga. Otra lagrima. Otro recuerdo borroso que se aleja. Como quisiera que supieras que no puedo vivir a oscuras, que a pesar de todo, me volví de vos. De tu risa y de tu voz.
No soporto esta oscuridad otra noche más. Como se hace para vivir, si vivo de algo que no se puede tocar?

Vivir de algo que no existe en la realidad, vaya ironía! Vivir de algo que sólo existe en tu corazón, vaya tortura.
Todas esas sensaciones que eran certezas, se vuelven preguntas.
El dolor del alma se vuelve físico, no deja respirar. Es ansiedad o es vacío. O ambas.
Estás ahí del otro lado? O quizás es sólo un juego perverso más.

Muy cerca del corazón, donde todo es tan claro como el agua, hay miedo. Oscuro y escalofriante miedo. Miedo al dolor, miedo a perderte. Estás ahí del otro lado o es solo una ilusión?
Podes sentir mi corazón? No quiere adivinarte, ni idealizarte, sólo quiere tenerte cerca, hacerte bien.

Qué harías si una mañana despertas y no te acordas de nada? Es esto que se siente lo suficientemente fuerte para traerte de vuelta? Para que te quedes acá? Te dejarías arrastrar por un presentimiento?

Como quisiera que dejases una luz encendida para poder ver...

15.3.14

CAMBIAR

Debería no ser hipócrita y armar un post refutando cada uno de los mitos que escribí como verdades desde el comienzo de este blog, allá por 2009, hasta hoy. Por que? Simplemente porque cambié y cambiar no es tan fácil como parece. Parece fácil porque bastardeamos la palabra cambiar, la usamos todo le tiempo.
Pensándolo bien no sé porqué el mundo usa la palabra cambiar todo el tiempo, debe ser que lo necesitan, sienten que diciendo muchas veces cambiar va a pasar o que así van a encontrar una manera mas fácil o mejor de hacerlo. Cambiar es lo más difícil, muchachos, ¿de qué estamos hablando?
Cambiar implica romper un hábito (los humanos estamos hechos de hábitos en cada cosa que hacemos), pero acá es peor. Cambiar es romper un hábito MENTAL, eso es aún más difícil. Cambiar implica modificar una creencia, una forma de vida, modificar la mente.
Yo, hoy, les puedo decir que cambié. Se puede, les juro. ¿Saben que entendí? Que vivir no es amar a otro, vivir es amarse a uno mismo. Esa lección es la lección más valiosa que podremos aprender nunca, yo por suerte tuve la bendición de descubrirlo a los 23 años de edad. Le agradezco a esa fuerza magnética del cielo por eso.
Era tan simple como aceptar quienes somos, cómo somos, amarnos, querernos, cuidarnos (no es de libro de auto ayuda, les juro que no) es muy real. Identificar que cosas nos gustan para ponerlas en marcha y cuales no para excluirlas de nuestras vidas (cosas Y gentes). Disfrutar cada segundo del día en el que estás solo y podes pensar y valorarte por quien sos, sin depender de nadie ni necesitar que alguien te ame. Amarte a vos mismo es el primer paso para ser feliz. Y.. yo les puedo jurar por lo que más quieran que, a penas empiecen a amarse y a hacer lo que les gusta hacer (sin joder a los demás, obviamente) ESE día, no un año o dos después, si no ese mismo día ya van a darse cuenta como el universo re direcciona las energías positivas hacia ustedes y, de repente, todo esta muy calmo y claro.

Ahora puedo ver todo muy claro..

26.2.14

Fanática

Siempre pensé que el fanatismo era una pavada. Dedicar tanta energía a algo me parece insensato, sinceramente. Te quita el foco de las ochenta mil otras cosas que tenes en la vida, para pedirte trato especial, cuando nunca va a devolverte el mismo nivel de interés y devoción, haciendo que esa energía sea un desperdicio. Si eso no suena estúpido, les pido redefinamos el significado de estupidez, entonces.

¿Qué es ser fanáticos? Wikipedia nos cuenta..

El fanatismo es una actitud o actividad que se manifiesta con pasión exacerbada, desmedida y tenaz, en defensa de una idea, teoría, cultura, estilo de vida, etc. Hoy en día se usa mayormente para designar a las personas profusas en su proselitismo hacia una causa religiosa o política, hacia un deporte, pasatiempo o hobby, o hacia una persona a quien idolatra. 

Pongamos supuestos casos ejemplo de objetos sobre los cuales podríamos ser fanáticos:
- Un club de fútbol
- Una banda/un género de musica
- Una figura de la música/política/espectáculo, etc.
- Una marca

En todos los casos anteriormente mencionados, objeten lo que objeten, nunca recibimos ni un cuarto de toda la energía, dinero, ganas, pasión y devoción que damos. Un fanático de su equipo podrá decir: "Eso lo decís vos, mi equipo me devuelve toda la pasión y hasta aún más". O de la música: "Vos porque no escuchaste este tema que te trae de vuelta a la vida".

¿Yo los entiendo, eh? No soy estúpida, entiendo perfecto a lo que van. Ahora, déjenme preguntarles:
La música se levanta a las 6 am a hacerles el desayuno? El club de fútbol se preocupa por como les fue en el examen? El cantante les va a comprar los medicamento cuando están enfermos?

Para mi el fanatismo solo está bien sentirlo cuando es correspondido. Fanatismo se puede sentir por un vinculo, que crece cada vez más con sentir que la energía retorna a la fuente, que la pasión se duplica.
No hay que confundir admiración por algo o alguien, con fanatismo. El fanatismo, como bien define Wikipedia, es una pasión exacerbada, desmedida y tenaz. 
El fanático solo puede darse en el vínculo humano con otra persona que sienta de la misma manera, es resumidas palabras, el amor o la pasión.
No sos fanático propiamente dicho hasta que no te volves adicto a una persona, hasta no sentir querer ser un solo cuerpo, hasta no perderte en una mirada. No podes declararte fanático de algo que no te hace sentir que es fanático tuyo en igual medida. De lo contrario, es solo una obsesión o admiración.

Y, a pesar de lo que digan los fanáticos de River, de Los beatles o del Che, no es cuestión de tiempo, no es cuestión de herencia, no es cuestión de razón ni es cuestión de gustos. Simplemente te levantas un día y sentis cómo entre vos, el mundo y aquella otra persona, se abre un cono tridimensional gigante que los absorbe y los aparta de todo lo que los rodea hacia otra realidad generando una apasionada e incondicional adhesión a una causa, un entusiasmo desmedido y/o monomanía persistente, de modo obstinado, en una realidad donde el tiempo vuela, los colores son más brillantes, los sonidos, más armónicos y los besos, más dulces.

¡Qué me vienen a mí a hablar de fanatismo si no vivieron nunca eso!

26.12.13

Dos mundos

Lo particular de tener una mente es que es tuya y no es de otro, por lo que podes pensar muchísimas cosas que te gustan e ignorar muchísimas cosas que te disgustan. Podes jugar a algún juego mental o simplemente ponerte en stand by y mirar a un punto fijo, como eso que hacemos cuando nos levantamos y nos quedamos mirando una media en la esquina del cuarto sin pensar en nada.
Tener una mente nos da autoridad sobre nosotros mismos, qué hacer, qué decir, qué elegir, qué preferir, qué querer, qué odiar, qué amar. Nos permite reinar sobre nuestro cuerpo: mientras más control tengamos sobre nuestra mente, reinaremos nuestra vida de una mejor manera, la propia y la de nadie más. ¡Qué mejor que tener completo poder sobre algo: uno mismo! ¡Qué mejor que ser rey de nuestro propio tiempo: pasado, presente y futuro! ¡Qué mejor que ser soberano de nuestro propio espacio: a donde ir, cómo y con quién! Esa hermosa sensación vibrante de modelar el aire que nos rodea con nuestras propias manos y tornearlo, dándole la forma que nosotros queramos. La alegría de correr y alcanzar cualquier cosa que queramos, tan sólo con la mente. Permitirnos soportar cualquier temperatura, cualquier abismo y debilidad. Ser rey de nuestro propio mundo personal.

Benditos aquellos quienes hayan aprendido que si reinas tu propia mente, podrás ser rey de un mundo donde nada es imposible de alcanzar y todo camino es posible de caminar.

Hasta acá, todo suena de ensueño, ¿verdad? Pero.. ¿qué pasa cuando queremos incluir en nuestro mundo a alguien más? Todo mundo se quiebra cuando se ve expuesto e inseguro. ¿Podemos estar seguros en nuestro mundo? ¡Pues, claro, nosotros lo reinamos! ¿Podemos incluir a un segundo en nuestro mundo y seguir seguros? Bueno, eso ya no es tan fácil, por que desafortunadamente nadie, hasta hoy, ha nacido con el poder de dominar mentes ajenas. ¿Cómo saber qué siente el otro?¿qué piensa? ¿qué prefiere? ¿qué ama? ¿qué odia?

La palabra, como símbolo primero de expresión de sentimientos y pensamientos, no es suficientemente poderosa para hacer corpórea a la mente. Si tan sólo existiera la manera de conectar dos mentes por un hilo y sincronizarlas, para poder ir a la par quizás.
Pienso: Coloco un reloj de aguja al lado de otro idéntico. Ambos se encuentran detenidos. A la cuenta de tres presiono ambas perillas para que echen a andar juntos. ¿Irán los relojes exacta y precisamente a la par? ¿Habrá alguna diferencia, por más mínima que sea, en la hora, causada por el error humano al momento de apretar la perilla?

Por conclusión, mi pregunta es: ¿Existe la unificación de dos mundos, representados por la mente de dos personas? ¿Es posible unirlos y hacerlos andar a la par? ¿O siempre habrá una diferencia, por más mínima que sea que marcará la desarticulación tardía o temprana de la relación?




27.5.13

Segunda oportunidad

Cuando alguien a quien aprecias se aleja, duele. No solo duele extrañar, ni duele solamente el hecho de ya no verlo, o de no saber de esa persona. Duele, en una mayor e inconsciente parte que tu pecho debe aceptar, que esa persona ha elegido o a podido seguir adelante sin ti. Saber muy, pero muy adentro que alguien ha elegido prescindir de tu presencia, de tu compañía.
Y todas las noches, mañanas y tardes, te azota la mente una pregunta, una simple y difícil de contestar pregunta: ¿Por qué? ¿Por qué ha podido seguir viviendo sin importar si tu estabas en su vida o no? ¿Por qué tienes que sufrir las decisiones de otros, cuando si por ti sería, no te hubieras alejado? ¿Por qué tiene que ser tan difícil seguir sin él, así como el siguió sin ti? ¿Por qué no le pasó a otro?

Tomarte un momento para pensar que fue lo que salió mal y no entender. Haberte esforzado mucho y, aún así, perdido... sin saber porqué.
No quiero pedirle ayuda a nadie, porque ya se exactamente como es, tengo vasta experiencia en el campo. Solamente no entiendo o no quiero entender porqué. Preguntarme en qué medida es bueno abrirse a alguien en cuerpo y alma, si de alguna manera todo lleva a esta sensación. Si de alguna manera, eso lleva a arriesgarse tanto por algo o alguien que no devuelve lo mismo.
Y uno tan sólo quiere que aquella persona entienda. Entienda que no es cuestión de drama, de insistencia o testarudez, es cuestión de hacer que funcione. Por que les tengo una novedad: Esto va a pasar siempre. Las personas con las que elegimos pasar nuestra vida, no están allí solo para ocupar un lugar físico en el universo y para hacernos sentir siempre bien y en el lugar indicado. Están ahí para modificarnos emocional y mentalmente, para conmocionarnos, para hacernos enojar, recapacitar, para provocarnos algo tan adentro que nos logre hacer mejores personas. Esas personas que nos dicen buenos días todos los días, sólo porque así elegimos que fuera: una pareja, un amigo, quien fuese, nos debe dar lo mejor de sí en alma y mente, para que eso nos ayude a nosotros mismos a seguir adelante y a tomar decisiones.
Por eso, cuando alguien decide continuar sin uno, la mente y el corazón no comprenden: ¿Por qué? Sobre todo cuando han dado muchas oportunidades, segundas, terceras y cuartas oportunidades a las personas que realmente lo necesitan. Yo no necesito una segunda oportunidad, yo di todo en mi primera, pero mi mente y mi corazón están dispuestos a dar otra oportunidad, a quien lo necesite.

Perdonar es el primer paso para liberarse.




18.12.12

La pareja perfecta

Si yo les digo una pareja perfecta...Qué se imaginan?


Bueno, eso que están pensando es lo que NO es. La pareja perfecta sí existe. Saben cuales son? Son las parejas que tienen problemas, que tiene diferencias, que pelean... pero lo importante, lo diferencial es que pueden hablar. Es un proceso de construcción. Están desde el día 1 en construcción. Es una construcción constante que nunca termina, ¿por qué? Porque las personas van mutando y uno, en la pareja, debe ir entendiendo los cambios. Vos no sos la misma persona que eras hace 10 años, y uno va cambiando a medida que comete errores y adquiere experiencia. Se puede construir una pareja, pero uno tiene que dejar las inmadureces de lado. Tiene que aprender a posicionarse en un lugar responsable. No es fácil, pero tampoco es una ciencia compleja.

HAY QUE HABLAR, hay que compartir las alegrías y también las angustias. Siempre es más fácil reír con el que ríe que llorar con el que llora. Hay que saber acompañar en los malos momentos, pero también hay que saber ser feliz con el otro.
Las parejas jóvenes, por ejemplo, no saben/pueden compartir. Preguntale a una pareja jóven que comparten juntos. No saben que decirte, además de comer y coger. No tienen proyectos juntos, ni rituales, ni nada.

Las parejas grandes intoxican su vínculo con los miedos propios. No saben entregarse, no saben relajarse porque están tan pendientes de las cosas que no pueden resolver que contagian esas energías a la relación misma, haciendo que esta se pudra.


Acá viene la parte de los tips:

En primer lugar, una relación perfecta es un equilibrio entre distancia y acercamiento. Existen las parejas que no se ven nunca y las que se ven todos los días, pero llega un momento en el que o te asfixias o te sentís solo. Por eso, es importante saber medir, equilibrar lo lejos y lo cerca.

En segundo lugar, una relación se sostiene sobre los logros de ambos. Uno es uno por sí mismo y no por el otro. Las personas TIENEN QUE TENER SUS SUEÑOS PERSONALES, un sueño NO depende del otro. Uno no se puede definir a partir del otro. Te podes ayudar o soportar en el otro, pero no depender de él.
No vivir la vida del otro, es un pilar fundamental. Porqué no soñar algo propio? Comprartirlo con el otro, pero vivir un sueño propio. Saber reírse. Saber discutir: hay que saber plantear problemas, hay que saber no humillarse.

No tomarse las cosas a modo personal, es otra que hacemos las mujeres:
Ella: Y? Como te fue hoy en el trabajo?
Él: Bien.
Ella: Bien??..pero contame!
El: Nada, bien, que queres que te cuente? Un día normal.
Ella: *se enoja*
Hay mujeres pegoteadas y en el otro extremo están los hombres disgregados. Ella lo quiere meter a él en el pegote, le pide que le cuente como le fue en el día y él le responde: Ya te conté, te dije que me fue bien. Lo que ocurre es que para él amor significa: No me atosigues y para ella el amor es: Contame todo.
También pueden ser los dos pegoteados, o los dos disgregados. Lo importante de esto es entender que cada uno fue educado y es de distintas formas, y saber decodificar en el otro qué es desinterés y qué es un rasgo propio del carácter y/o de la cultura familiar.

Siguiente:
Aquellas cosas que son fáciles, aquellas relaciones que son apuradas a formarse, no son igual de valoradas que las que nos costaron más. O sea TE TOMASTE TIEMPO PARA CONOCERLO? SALISTE? Te diste el tiempo a vos mismo para saber con QUIÉN carajo te estabas juntando? No te parece IMPORTANTE conocer a la persona con la que, si todo sale bien, dormirás el resto de su vida?
Hay que aprender a controlar el impulso y la intuición frente a conocer a una persona.
SOBRE TODO LAS MUJERES, tienen una urgencia por juntarse. Ya sea por que les dijeron que está grande, ya sea porque quiere tener un hijo, ya sea por que sus amigas están todas en pareja y se junta con cualquier cosa que se les cruce que sea hombre, para después investigar si esa persona es realmente con quien quieren estar; pero ya es tarde.
Y ahí empieza... infidelidad, violencia verbal, física, desinterés. Cosas que hubieran visto si se hubieran fijado antes con quien se metían.
Es típico en las mujeres de hoy en día: levantarse, mirarse al espejo y odiarse. HAY QUE RECUPERAR LA ESTIMA, CHICAS. Para terminar con el maltrato ajeno, hay que empezar por el maltrato propio.
NO HAY QUE FORMAR PAREJA PARA SER FELIZ, HAY QUE SER FELIZ Y LUEGO FORMAR PAREJA.

Los hombres tampoco se salvan:
Todavía está el mito de que formar pareja es perder libertad.
"Quiero disfrutar la vida"
"Todavía soy joven".
El problema, chicos, no es perder la libertad. Cualquier persona que tiene una pareja emocionalmente equilibrada no siente que pierde la libertad. El problema es que, existe hoy en día una tendencia a formar parejas sin conocerse, sin compartir, sin comunicarse.
Hay gente que no termino de hacer un duelo y ya esta saliendo con alguien. Así no se puede, chicos.
Hay que estabilizarse mentalmente antes de juntarse. Es como querer tapar una mancha con una mancha más grande. Unas cuantas salidas, se "enamoran", se ponen de novios y después al mes se están quejando que ella es celosa o controladora y es culpa de ustedes, por no darse el tiempo suficiente para conocer al otro.


He dicho.

24.9.12

El cólera en tiempos de amor.

Creo que todo es mucho más feo de lo que parece, las películas nos muestran, los viejos nos cuentan.
Forjar una relación de pareja APESTA, digan lo que digan. Muchos dirán que hablo así porque estoy sola y es de resentida hija de puta. A esos muchos les digo: váyanse a lavar el orto. No es por eso, boludos.
Es porque es así. Es porque este siglo trajo consigo un mundo nuevo de tecnologías, medios de comunicación, innovaciones que nos ayudan a comunicarnos, alejándonos.
Nos engañan suponiendo que nos acercan, cuando lo único que logran es enfriar lo cálido de las relaciones y alejar lo lindo de estar cerca.

La primer salida


Con un pucho en la mano, veo, desde la cama, la luz del Blackberry titilar en el escritorio. Hoy en día, y por como está la sociedad, podría ser desde una amiga diciéndote que se va del país, tu primer novio de hace 50 años diciéndote que todavía te ama, un mensaje de difusión político de un 'activista' de country belicoso que está aburrido porque se quedó sin internet o alguien que te 'regala' un 0km.

Agarras el teléfono, preparado para la aventura, y es ese pibe, piba, lo que sea que te guste.
La charla se extiende una hora, dos horas, entre espacios de tiempo entre respuesta y respuesta, contestaciones monosilábicas y anécdotas pelotudas y vanales que de alguna manera llegan a convertirse muy amorfamente en una invitación a verse.
La invitación de hoy es borrosa, no es lúcida, es insegura y vanidosa. Es un:
"— Si queres nos vemos, pero si queres. Capaz en realidad no tenes ganas, igual ahora que pienso capaz yo tampoco, eh? Igual no se, después más sobre la hora vemos.
— Pero en teoría nos veíamos en dos horas, como lo vemos más sobre la hora? Yo me tengo que cambiar ponele.
— Bue, por eso si no queres, todo bien.
— No, pero si quiero. Bah el que me parece que no quiere sos vos que estás estirand...
— Yo no estoy estirando nada... "
Y otras conversaciones por el estilo... Ya no existen las expresiones claras.
3 de 10 conversaciones como éstas realmente se concretan. Es algo así como que los astros se alineen. 

La salida es en un bar de Plaza Serrano o, en su extremo de creatividad, algún otro lugar un poco menos trillado.

Dura todo un promedio aproximado de 3 horas y media, en las que la charla se resume un poco en: Me gustan los gatos. Sí, corte con la minita hace 3 meses, estaba re loca. Mis viejos se separaron ayer. Qué lindo es Paraguay, una vez fui. No me gusta el vino. Con los chicos siempre jugamos partido los domingos. Las pibas son re fiesteras. Me drogo de vez en cuando. Dejé la facultad. No sé si estoy para ponerme de novio, las cosas se van viendo, tiene que fluir.

Y te vas de la 'primera cita' con la sensación de que perdiste el tiempo, de que fue una mierda, de que ambos géneros están todos en pelotudos, y de que esta es una edad de mierda para tener la edad que tenemos.

Sí, quizás, esté generalizando y siendo muy negativa, pero capaz esté diciendo algo que muchos no quieren admitir: A las relaciones, más que los medios, la destruimos todos nosotros.

Las destruimos dejando que los malentendidos se hablen por BBM, que los primeros 'te amo' sean usando los números gratis y que las primeras salidas sean en Plaza Serrano y tengan menos de especiales que la imagen de un plato de un guiso de lentejas.


Posible Solución


Quizás sea medio pelotudo, pero los lentos se bailaban por algo. Capaz, en ese momento todavía había gente creyendo que el ser humano SÍ tenía sentimientos y necesitaba un espacio para poder manifestarlos, sin estar drogado, en pedo, o escondido detrás de un chat.


Una de las maneras de pelear contra esto es la sinceridad brutal, desmedida, de los que queremos y de lo que somos. Porqué no poder decir libremente: Me quiero enamorar, sin que algunos tipos que te rodeaban salgan corriendo. O, ¿porqué no al revés? Porqué no poder decir: Sinceramente quiero una relación física solamente y plantearlo desde un primer momento, aceptando consecuencias obviamente.



Hablar sin filtro genera problemas, pero filtrarse el cerebro entero les aseguro que genera PEORES angustias.

Quiéranse, digan lo que sienten, sean sinceros con el otro desde el momento 0 (no especulen a ver si el otro entra o no en su jueguito, no da ser tan hijo de puta), diviértanse, piensen en lo que les haga bien, sufran sólo lo suficiente, no exageren. 

Posible teoría


De chicos éramos más inteligentes (y menos pelotudos) que ahora.



Les dejo set para que relajen: 




12.8.12

Tipo 1 y tipo 2

Existen dos tipos de personas: las personas que pueden sentarse en una playa, solos, por horas y las personas que no, porque pensamos. Pensamos todo, no podemos evitar pensar en todo. Calcular, estimar y sacar hipótesis acerca de lo que es, pudo ser o será. Necesitamos respuestas, resultados, indicios. No podemos vivir sin pensar que es lo que pasa. Nos daña la ansiedad, los nervios, lo que sea.
Les presento a las personas del tipo 1 y las personas del tipo 2. Yo soy una persona del tipo 2.


Más difícil que mantener satisfecho a un otro, es mantenerse satisfecho a uno mismo. Somos tan incapaces de definir que queremos realmente que nos vamos tropezando con cuanta cosa creemos querer y nos encaprichamos con eso. O hasta nos obsesionamos. Cuando, finalmente, lo obtenemos, ya estamos queriendo otra cosa.
Separar necesidad de deseo es algo que nunca sabré como hacer. Es difícil hacerlo cuando hay una sociedad por detrás intentando coartar lo que esta o no esta bien para ellos.
Es inminente que si has crecido entre un grupo de amigas que estuvieron toda su vida en pareja, y vos no lo estás, seas el bicho raro. O al revés.
Si toda tu vida estuviste rodeada de amigas en pareja, es probable que lo que conozcas como normal es eso y estar sola te hará sentir como "la que no puede".
Si fuera al revés, y todas tus amigas o conocidas están en su mayoría solteras y tu no, también sufrimos. Y volvemos a ser "la que no puede".

Estar tan determinados por lo que nos rodea y por el momento que vivimos es frustrante.
Es saber que cada cosa que hagas no surgirá efecto porque siempre habrá una factor x que destruirá tus planes y te hará volver a sentir miserable.

Lo que es complicado es mantener la fuerza, si nunca sabemos si estamos yendo para el lado correcto. Es ese "¿y si no era?" "¿y si sí era?".
¿Y si sí era el amor de mi vida y lo estoy dejando ir?
¿Y si al intento siguiente iba a ceder?
¿Y si en realidad no era la decisión correcta?
Y así... La duda, el miedo, la inseguridad, la necesidad de certezas que se repiten como un loop interminable de fracasos, todos igual de dolorosos, por algo que nos ciega completamente: La ilusión, la esperanza, la maldita idealización.

Esperar que alguien cambie, esperar que alguien nos ame, nos quiera más, valore, respete. Una pareja, un padre, un hermano, un amigo, un hijo que no nos trata como merecemos ya basta para tirarnos al piso y dejarnos abofetear porque no podemos dejarlo, ni pedirle que cambie.
Nos levantamos todos los días y somos felices, tan sólo por ese segundo que no sabemos bien donde estamos, hasta que recordamos ese dolor que nos vacía el alma como una aspiradora de porquería que se queda con todas las ganas de levantarse y de vivir.
No se ve cerca ni clara la solución o manera de solucionarlo. Cómo se dice "adiós" tan fácilmente si hay una pequeña (o MUY GRANDE) parte dentro que nos grita: TODAVÍA HAY UNA CHANCE DE... Y el tiempo la va apagando y todo vuelve a la rutina de nuevo, hasta que algo más te vuelve a provocar ese dolor.
Hay quienes no estamos preparados para aceptar que los vínculos tienen tanto de dolor, como de alegría. Es simplemente inaceptable saber que sufriremos así o peor muchas veces más a lo largo de nuestra vida y que, lo más probable, es que por culpa de cometer los mismos errores.

Lo peor de todo es que nos odiamos por como somos, y cuando nos cruzamos con las personas del tipo 1, que viven hoy hoy hoy, nos volvemos fan de ellos, los admiramos (es simplemente no entender como hacen para que todo les importe tan poco - o al menos eso es lo que pareciera-) y, tristemente, los imitamos.
Los imitamos lo más que podemos, mientras todo lo que hacemos nos hace ruido, aguantamos lo más que podemos: una semana, un mes, un año. Yo no aguanto ni 2 días.
Hasta volver a ser lo que somos, gente que le gusta planear, pensar, tener todo bajo control. Lo no planeado nos asusta.

Todavía no estoy segura de que las personas del tipo 1 sean las realmente felices, pero desde mi mirada medio trágica del mundo creo que sí. Nosotros, tipo 2, vamos esperando que las cosas pasen y las imaginamos tanto tiempo en nuestras mentes que cuando ocurren, por supuesto, nunca son suficientemente lindas, o pomposas como las soñamos. O peor, NUNCA PASAN.Trágico, no?

Siempre pensé que las personas del tipo 1 y las personas del tipo 2 marcan su gran diferencia, ante un tipo de situación: Cuando son abandonadas por alguien querido, las personas del tipo 1 corren a buscarlos para agotar todo tipo de chance, y si no funciona algo las hace estar tranquilas de que hicieron todo lo que pudieron. Las personas del tipo 2 simplemente piensan que no merecían lo que tenían y entran en una burbuja sintiéndose víctimas desoladas que han fracasado por culpa de ser como son.

Alguna vez, por un día, sólo por un día, quisiera que no todo me importase tanto. Relajarme y pasar horas en una playa, sola, sin pensar que va a pasar después. Es agotador.


28.5.12

Entender las soledades

Soundtrack:  Creep by Ingrid Michaelson on Grooveshark


Nunca puedo ponerle un título a una entrada del blog antes de empezarla, es como que ese título que escriba no va a estar completo. No va a estar completo porque no tiene esa carga emocional que se va gestando mientras escribo. No lleva las palabras exactas que mientras avanzan las letras van surgiendo. No expresa lo que al terminar de escribir quiero que exprese.
Así somos los seres humanos, difíciles de titular en primer lugar. Queremos, antes que todo, elegir un nombre, antes que nada, elegir un título que exprese como va a ser lo que vivamos después. Elegir supuestos futuros que queremos vivir y lugares donde añoramos estar. Creamos un mundo paralelo que ordene nuestro universo mental del ahora para poder vivir en paz. Que nos quite la inseguridad del hoy, que nos de la seguridad de que todo va a salir como queremos, de que nada va a ser distinto a como lo titulamos porque, por más nombre que le pongamos, a cierta etapa, relación o momento de nuestra vida, siempre terminará careciendo del suficiente significado. Es que es tan difícil vivir primero y concluir luego.
A veces necesitamos anteponernos al "no se que va a pasar" creyéndonos que podremos adivinar de que se trata para que la sorpresa no nos agarre desprevenidos, nos rompa el corazón y deje llorando en una esquina un martes a las tres de la mañana.
La incertidumbre es lo que nos quita el sueño, la posible equivocación futura... que todo lo que pensamos que era de determinada forma terminará siendo de otra. Miedo a estar solos.
Es tan fácil sentirse solos. No cuenta la cantidad de amigos, ni las veces que volvemos borrachos a casa, ni la cantidad de fiesta a la que vayamos, ni las muchas personas que nos digas que somos buenos, divertidos o geniales. No importa nada, no importa tener pareja, ni familia, ni un grupo de 40 amigos. Cuando se siente solo es una soledad que no la opaca nada ni nadie, es soledad en su mejor expresión. 
Es no encontrar una canción que vaya acorde a nuestro sentimiento, es no encontrar las palabras justas de aliento, es no tener ganas de levantar el teléfono y pedir ayuda, es tener ganas de todo y nada a la vez. Es estar sola, al final del día, en una oscuridad no trillada que puede ser un salón de estruendosas luces o un cuarto descuidado.
Es la desesperación de no saber que necesitamos. Inseguridad de vuelta que viene a hacernos preguntarnos a nosotros mismos: ¿Estoy bien? ¿Qué es lo que hago? ¿A donde estaba yendo? ¿Voy bien? ¿Siempre voy a estar insatisfecho?
Todos somos tan distintos y pensamos en tantas cosas diferentes que a veces parece imposible que alguien alguna vez llegue a entender bien qué es lo que hace o de qué se trata esto de vivir. ¿Lo importante es pertenecer o lo importante es estar cómodo?
Sentirnos especiales o sentirnos parte es una manera de buscar encajar, de sentirnos parte de algo para no sentirnos solos. El humor, el cinismo y las adicciones, como maneras de buscar ese "algo" y de anestesiar esas incertidumbres e inseguridades. Entiéndase adicciones como cualquiera estas sean, un trastorno, una droga, una persona, una actitud, una personalidad.
Creo que ya sé como se va a llamar esta entrada.






10.3.12

La JOYITA de la familia

Imagínense que el tipo está indignado por que me tomo un taxi por 5 cuadras o por que ahora, en este mismo momento, en mi cama hay paquetes de Skittles vacíos. O porque ayer salí y hoy hay olor alcohol en la pieza.
El tipo está decepcionado con la vida que llevo. Ahora, que ilógico ¿no?, creí que el que tiene que estar contento de la vida que lleva es uno mismo. Se suponía que era suficiente. Pero no, no lo era.
Por eso vino la era del dolor de concha. Un suave pero agudo dolorcito genital provocado por el cansancio mental que provoca LA FAMILIA.
Qué groso poder patear mi propia mugre y estar conforme. O qué groso poder levantarme en tetas y comer el sánguche, dejando que las migas caigan sobre el sillón.
Pero, en lugar de eso, lo groso es el espesor de mi paciencia que estaría por estallar si hay que seguir viviendo acá, queriendo a estos boludos y, además, leyendo a los boludos que quieren a sus familias. Por que los hay, lo puedo demostrar con pruebas:
Cataratas de fotos a los desagradables besos entre ellos, con abuelos babeados, en el geriátrico, invaden las redes para recordarnos lo crudo que es el mundo. Lluvia de comentarios como "a vos, papá, que me miras desde el cielo", cuando el pobre tipo esta bajo mil tierras y forros usados.
Lo gracioso, si es que le asignamos algo de gracia a este terrible carma que es la familia, es que todas son distintas pero igual de insufribles. 
Casi que hasta se pueden clasificar. Tenes a la familia a la que yo le llamo la familia "Mambito británico". Todos los integrantes se creen un poco más de lo que son. Tienen una patología similar a la de esos piraditos que miraron mucho Dragon Ball Z en la adolescencia y ahora hacen aikido, llevan sushi en la luncherita de Hello Kitty, se masturban mirando manga y su avatar de Twitter es la cara de Sailor Moon. Alguno de los padres es profesor de inglés, en general la madre. A penas egresó de la facultad y ya se rebautiza como monja, pero en vez de ponerse Sor Juana o Sor Consuelo, las ex Margaritas renacen como Miss Margaret y las Patricia, como Miss Pat. Ellas, por sobre todo, y su familia por una cuestión de contagio pegajoso, creen que no están aquí, sino en Inglaterra. Cuando se despiertan, el padre lee The Times, se preparan eggs on toast, miran la BBC y en sus diálogos casuales incluyen - como fórceps- un slang británico incompresible para el resto de la gente. Los hijos leyeron todos los libros de Harry Potter y escuchan Robbie Williams. En general esta clase de familia vive en una especie de burbuja química (que esperemos que sea venenosa para el aire que respiran) que se aplica a todos los tipos de profesorados. Los de educación física, llenan la casa de pelotudeces de gimnacio. Las de biología, de VHS con documentales de NatGeo mal grabados, y así... Pero todos comparten una característica: Ninguna familia parece tener carácter, a todos les falta.

Pasamos a la familia "primeriza". La pareja se casó hace 4 meses y ya tienen dos hijos. Ambos tienen 28 años y entienden igual de la vida que una persona que inhaló unos 5 kg. de Poxyran.
La casa parece la de "Los tres chanchitos", se derrumba con un soplido. Como los padres no pueden controlar al malón de vagos y agrandadas que le tocaron como hijos, se angustian y eligen los peores recursos para sofocar un motín: Ella pega gritos quebradizos, los acusa frente
al padre o rompe en llanto en la mesa de la cocina. Él, se va de la casa y vuelve a la madrugada.
Los padres y también sus hijos, a medida que crecen, renuncian repetidamente a sus mediocres empleitos part y full time. En general, ella es chiquita y trabaja en mil lugares para llegar a fin de mes y él es remisero.  Para fin de año, los pibes se aburren de que les griten o ignoren y se empiezan a drogar.

No podemos olvidarnos de las familias "Entusiastas". Ella y el hacen de todo, salen a correr, van al club, toman sol, hacen dietas y siempre tienen un speach insoportable acerca del optimismo en la vida. Ambos se niegan a aceptar que su ética de vida es un comodín de relleno que no le importa a nadie, y menos a los hijos. En su tiempo libre, los entusiastas hacen manualidades como pintar la casa, o reparar el marco de un cuadro viejo. En general son adinerados, pero lo hacen ellos porque en la Vogue salió que las actividades de a dos son afrodisíacas. Entonces si la Vogue dice que se tienen que meter un pepino en el culo para que llueva, lo hacen. Todo siempre de a dos. La hija se anotó en Gran Hermano, y no quedó. El pibe toma anabólicos.

Y, por último, la familia "vieja perinola". Ellos tienen 80 años y un hijo recién nacido y no entendes cómo. Poseen siempre más de 3 hijos y todos son de edades espaciadas y hasta, a veces, de distintos padres. La casa siempre huele a polilla, naftalina y todo eso. En general el padre tiene alguna anomalía bucal y escupe cuando habla, por lo que los hijos tienen vergüenza de llevar amigos a su casa.
Se arman discusiones constantes, en las que todos terminan gritando. Los hijos mas grandes se van a dormir de sus novias y los más chicos se encierran con llave, mientras los padres, ancianos, siguen gritándole a la nada cháchara inconexa y digreciones antiguas a cerca de la vida. Ambos, en especial ella, se va por las ramas y opina sobre todos los temas (desde política internacional hasta trucos para el ViceCity). El padre le toca la cola a la vieja cuando pasa por al lado, mientras los pobres pibes se sacuden nerviosos del asco.

Todas y cada una de ellas son la muestra fehaciente de en lo que nos metimos desde el day one en que nacimos y, muy inocentemente,  nos lavaron la cabecita. 
Cáguense de risa pero yo estaba segura de tener el recuerdo de la risita frívola de la partera mientras me lavaba. Se estaba cagando de risa de mí. Cuánta razón!


22.12.11

Estar enamorada de estar enamorada de estar enamorada de estar enamorada de estar enamorada de estar enamorada de estar enamorada de estar enamorada de estar enamorada de estar enamorada de estar enamorada de estar enamorada de estar enamorada de estar enamorada de estar enamorada de estar enamorada de estar enamorada

Hoy me voy a dedicar a contarles la historia de mi vida. La historia de mi vida es una historia que no es la mejor, ni la más original pero que, aún así, es la historia de mi vida.

¿Nunca se despertaron en una etapa de sus vidas y se dieron cuenta de que, por alguna extraña razón, eran más felices enamorados que solos?
Aquí es donde hago el primer y último stop para pedirles a todos aquellos los que lean esta pregunta y contesten internamente "no" que se retiren porque este post les va a parecer una estupidez. Y se imaginarán que, con esta pregunta como disparador de texto, estoy prendida fuego a esta altura y, realmente, no me interesa lo que piensen Uds. de mí.
Lamentablemente, para gente desafortunada como yo y espero que para más gente, la respuesta es "sí".
No sé, preferimos estar enamorados. Estamos enamorados de una sonrisa, de estar feliz. Estamos enamorados de alguien, estamos enamorados de los dos juntos, cuando estamos juntos. Estamos enamorados del amor.
Dios, se que suena enfermizo, pero nosotros no elegimos vivir así, ni pensar así, ni nada. Realmente creo que fue algo que se malformó genéticamente en nosotros en la etapa feto.
Lo queramos o no, es así: Estamos enamorados del amor.
La historia de mi vida, y te lo digo con una triste canción de The Smiths de fondo, es estar enamorada de estar enamorada. Sí, así es, señores.
No poder vivir feliz con vos mismo estando solo, no es lo peor. Lo peor es que cualquier acercamiento de medio segundo que tengamos con un posible candidato es ya suficiente para que nuestra ilusión pegue un salto a la luna y se de un paseo por el imaginario, en el que estamos casados, tenemos hijos y nos amamos. Corazones cayendo.
No confundamos desesperación con problemas psicológicos. Repito, no tenemos la culpa de haber sido traumados por alguna experiencia en nuestra infancia provocada, seguramente, por nuestros padres.
Y esa es la historia de mi vida. La historia de mi vida es estar fallada de fábrica y sentir que cada hombre que da vuelta la esquina es, potencial y verdaderamente, el hombre de tu vida. Con quien congeniaremos perfecto, tendremos perfectos hijos y seremos respetadas y amadas por siempre. Pero, en su lugar, lo único que genera esto es una total y completa desilusión cuando nos damos cuenta de que ese hombre que estaba comprando unos chicles en el kiosco, no era más que un tipo más que no quería casarse. O tal vez sí, pero no contigo o no en ése momento.

Manejar el fracaso

Manejar el fracaso es algo complicado para la mujer moderna. Hoy en día, nuestra sociedad va tan rápido... No podes pensar en nada que ya terminó. Sin ir más lejos, ayer estaba empezando una carrera universitaria y hoy me recibí. Los mandados son para ayer. Las relaciones duran a penas tan poco como las baterías de los smartphones. Y, aunque sé que es triste que esté escribiendo sobre esto el día en que me recibí en lugar de estar festejando con alcohol etílico en las calles, esto es simplemente la prueba fehaciente de nuestro problema: La felicidad de las grandes cosas se ve opacada por estos inminentes enamoramientos repentinos que nos movilizan el piso.

Perdón, dije que iba a hacer solo una aclaración, pero me parece super importante hacer una más: Sé que es disparatadamente posible que algún hombre que salió conmigo recientemente lea esto, ate cabos, y termine creyendo que algo de esto tiene que ver con él. Seguramente, en este mismo momento, esté sosteniendo un sentimiento de orgullo en su interior que dice algo así como: "Qué genio, tuvo un re enamoramiento conmigo". Lamento decirles que entraron en el momento y lugar equivocado, porque les tengo una noticia, si leen de nuevo con cuidado y dejando de pensar por un segundo en tetas, podrán dilucidar entre líneas que: ME PASA CON TODOS. ERGO, NO FUERON ESPECIALES UN CARAJO.
Sí, yo tendré un problema, pero vos no fuiste mi príncipe azul y eso ya me hace feliz.

Volviendo al tema, este grave asunto nos opaca la vida. Me acabo de recibir, después de años de estudiar y morir de angustia yendo a la facultad y estoy acá en la oscuridad escribiendo la triste historia de mi vida. No se preocupen, es temprano para salir todavía, para lo que no es temprano es para cambiar. Fuimos, somos y seremos toda la vida así y esta sociedad no nos benefició. No nos benefició en las tendencias a ser raquíticas, no nos benefició en las tendencias de ser perfectas, no nos iba a beneficiar en las tendencias de enamorarse para siempre. No anduvimos con suerte luego del dadaísmo, en la modernización la gente comenzó a pensar que no era realmente necesario juntarse para toda la vida, o ser fiel, o amar a alguien. Y está bien, no podemos ir en contra de cada movimiento cultural que nos sorprenda con ideas opuestas a las nuestras, sólo que no podemos vivir con eso y, encima, ser felices solos.
Así como no podemos vivir solos, tampoco podemos ver que hay gente que esta enamorada y es correspondida, mientras nosotros pasamos nuestra vida escribiendo posts como este. Esa es la simple realidad.

La otra triste triste historia

Pensando muy profundamente, y luego de hacer varios análisis, entendí algo: Mi vida tiene compulsión a la repetición. Es darse cuenta cada día cuando miro un poquito para atrás. Hombres facheros que parecen perfectos, que parecen sinceros, que parecen bla bla bla...
Y, al principio, vemos todo perfecto. Hasta ese momento, todo está encaminado. Sólo hasta ese momento, porque al momento siguiente se le escapa un hilo de su verdadero yo que es notorio y ridículo. Nosotros, en lugar de tirar del hilo para ver como se desarma la prenda poco a poco, simplemente metemos el hilo para adentro, lo ponemos de nuevo en su lugar.
No queremos ver nada de esa verdad inminente. La fachada nos sienta mejor, pensamos que estos pequeños defectitos, una vez enamorados, se pueden limar.
Entonces, continuamos hasta que la fachada se cae sola y, tengo una noticia para Uds.: LA GENTE NO CAMBIA. LA GENTE NO SE LIMA (no es una uña de mierda). LA GENTE NO PUEDE ESCONDER COMO ES REALMENTE (simplemente miente). MIENTE MEJOR.
MIENTE LO MÁS QUE PUEDE (hasta conseguir lo que quiere).
El mundo vuelve a su lugar y el imaginario, dónde las cosas que antes parecían alborotadas por la tan esperada llegada del príncipe azul, pasa a ser la triste imagen de un electricista gordo, tomando cerveza en un sillón mientras grita: "¿Mabel, hay más cerveza?".
Pero esa no es la otra triste historia de mi vida, la otra triste historia de mi vida es la compulsión. No lo olviden: ME DESENREDO DE UN GORDO ELECTRICISTA PARA ENREDARME CON OTRO GORDO ELECTRICISTA.



Con suerte terminaré casada con un gordo plomero que, al menos, elija casarse formalmente.
Por cierto, no soy tan fea. Pueden ver fotos donde quieran.

¡Felices fiestas!

14.12.11

HOY PRESENTAMOS: EL PUNTO

El punto no es el nombre de una nueva y trillada película de terror de cine independiente. Tampoco es el apodo de algún jugador de fútbol de pequeña estatura que cariñosamente parece una pulga. El punto tampoco es, por lejos, una localidad de la costa Argentina. No pretende (y nunca lo hizo) ser el flamante nombre de un grupo de cumbia colombiana, que se presenta en pasión tropical cada sábado.
El punto, luego de varios estudios, resulto ser un estado anímico que todas las parejas han experimentado, experimentan y experimentarán siempre. Los hombres y las mujeres o las mujeres y las mujeres o los hombres y los hombres, dependiendo de su orientación sexual, se conocen, se juntan y se separan o se juntan y permanecen así.
Se conocen de diversas maneras: Los presenta un amigo. En una previa de sábado. Ella era la mejor amiga de su tío. Él era su médico. Eran compañeros de la facultad o el secundario y se reencontraron luego de varios años.
Todas las maneras, más originales o más comunes, los llevaron a estar juntos. Vivieron los mejores y peores momentos. Se fueron de picnic unas tres veces. Fueron a una bailar solos una loca vez, medio ebrios y medio felices. Se divirtieron en las montañas rusas del parque de la costa. Durmieron juntos un centenar de veces. Se recorrieron todos los bares de plaza Armenia. Se abrazaron, se insultaron, se besaron. Se conocieron de la mejor manera posible y hoy están parados el uno frente al otro, gestando un amor que creen desinteresado y desmedido.
Lamentablemente, frente a un estado de placer extremo, siempre hay algo que vendrá a opacarlo. De repente, lo que era una hermosa relación que vivía el día a día, dejando fluir la vida es avasallada por un hecho. Toda pareja (sin excepción de ninguna) experimentará la llegada de El punto. Éste es un estado sentimental tóxico, intrínseco e incómodo que puede desatarse frente a una situación dada cercana a la pareja. Este estado suele dispararse, en primera instancia, en uno de los protagonistas de la pareja (siendo esta persona más comúnmente las mujeres), quién luego contagiará la toxicidad al otro integrante de la pareja. Este episodio, como ya dijimos, puede ser dado en situaciones llenas de hormonas histéricas que retozan en la mente de unas amigas envidiosas que compiten por ver quién tiene el conjunto de ropa interior más caro; en el encuentro casual con un compañero de la primaria o en la insoportable presencia de una tía y su ya conocida rutina de humillación a los demás, en el centro de una reunión familiar, luego de decirnos de manera compulsiva y maliciosa: “¡¿Y…nena? ¿Para cuando el noviazgo?!”.
En ese preciso momento, algo se quiebra. Algo se rompe. El mundo da un giro y nuestra cabeza da un vuelco. Volvemos a nuestra casa, luego de esa reunión familiar dominguera con personajes chillones que esbozan chistes nada graciosos y se vanaglorian de sus mediocres logros, y pretendemos hacer de cuenta que nada paso. Nos sacamos los zapatos y nos tiramos en el sillón con una revista y un cigarrillo. Pero lo único que podemos leer, ver y escuchar es una murga a contra tambor que esboza escandalosamente frases como:
« ¿Y… para cuando? ¿Hace 9 meses que salen y todavía no están de novios? No entiendo que esperan… ¿Son de esas parejas que no quieren compromisos? ¿O a caso son de esas nuevas relaciones donde todo es válido y son libres? ¿El tendrá otra y por eso no quiere sentar cabeza? »
Nuestra mente comienza una etapa de refutación interminable y cansadora en la que intentamos convencernos de que: Sí, hace nueve meses que salimos, pero nunca nos paramos a preguntarnos eso. Estamos felices así. No estamos esperando nada, de hecho no esperamos. Estamos felices juntos y queremos que sea siempre así, libres somos todos y nosotros no necesitamos de algo legal. Jamás pensamos que no tener un título de telenovela trillada, como lo es el noviazgo, fuera un impedimento para estar juntos siempre y ser felices. ¡Ah! ¡Y no!, el no tiene a otra. Ni yo lo tengo.
Pero esto que pensamos que era una seguridad que siempre tendríamos o que, en realidad, jamás la pensamos, ahora es un problema sentimental nebuloso que no existía antes. Sentimos una sensación de bronca e impotencia por que, por culpa de esas amigas, de esa tía, de ese compañero que nos dijo lo que nos dijo, hoy tenemos un problema nuevo y bastante controversial.
El primer involucrado en el punto sufrirá la necesidad de compartir su angustia interna con su par, contagiándolo automáticamente de la toxicidad del asunto. El involucrado en segunda instancia es empujado a un sinfín de batallas internas de neuronas que se debaten entre el sí y el no.
Todo este revuelo genera en ambos una incomodidad que perdurará un tiempo, en el que la pareja se verá afectada: la fluidez de las charlas se habrá ido, a las salidas perfectas les falta algo, los abrazaos se sentirán algo vacíos y los momentos más felices estarán restringidos por las consecuencias de ’el punto’: esa constante sensación de insuficiencia. Si bien nos divertimos, tenemos un sexo excelente, somos el uno para el otro…siento la necesidad de declarar un título.
 «¿Querés ser mi novia? ¿Y si somos novios? ¿Nosotros que vendríamos a ser? »  Y otros tipos de frases son las que, muy comúnmente, vienen a nuestra mente constantemente a modo de fantasía. Cabe aclarar que esta enfermedad no es sufrida sólo por la mujer, sino que muchos hombres son a veces quienes comienzan el proceso, dependiendo de la personalidad de cada uno. También es importante destacar que el punto es un estado en sí y no una situación repetitiva. Es decir, hay parejas a las que no les hace el mínimo ruido la indirecta venenosa de una tía o amiga y que viven su vida normalmente, pero quizás para esas parejas su punto surja con alguna otra situación, por ejemplo un embarazo inesperado o una inseguridad de la propia pareja, como puede ser la infidelidad, entre otras.
« ‘Sospecho que me es infiel, le voy a decir que o nos ponemos de novios o se acaba.’, ‘Vamos a tener un hijo, no nos queda otra que casarnos’ »
El punto nos planteará: ¿Damos un paso adelante o echamos todo por la borda?
Rara vez, este hecho es seguido por un consenso de pareja, es decir, es muy poco usual que ante  esta dicotomía, ambas partes estén de acuerdo. Sería oportuno que en todo caso la resolución fuera esta, ya que así ninguno sufriría, pero el 99% de los casos indica que ocurre lo contrario: Ella se quiere poner de novia y él no, o viceversa.
Este hecho obligará a la pareja a tomar todo tipo de intención como una obligación. Si, antes, uno llamaba al otro unas dos veces por día aproximadamente, esto comienza a sentirse como una obligación para la persona  que es contraria al punto o como un deber para quien esta a favor.
La parte que quiere dar un paso adelante comenzará a sobre exigir cosas de manera ridícula y exagerada, para justificar la necesidad de sentirse comprometida.
« ‘Ahora debería llamarme más.’ ‘El fin de semana debería verme exclusivamente a mi, que a los amigos los vea en la semana.’ ‘De ahora en más voy a estar esperando un regalo de aniversario’ »
La contra parte estará asustada y confundida. ¿Después de que noche de sexo, su pareja se había convertido en una desesperada por el compromiso? Ergo, comienza a alejarse y a tomar distancia de todas las actitudes que afirmen algún tipo de obligación de pareja.
« ‘Mejor en vez de llevarla a casa le digo que comamos en el McDonalds: Más alejada de mi familia y bien informal’ ‘Voy a armar más planes con amigos, así marco bien mis prioridades’ »
La relación se torna una batalla, un tire y afloje constante: ‘Yo te llamo dos veces por día, pero cuando esté con mis amigos no me mandas ni un mensaje.’ ‘Te regalo la play y vos me das un anillo de compromiso.’
El cauce de este estado anímico será de doble camino: la unión o la separación. Volviendo al principio, las parejas se juntan y se separan o se juntan y permanecen así.  Todo depende de que actitud se tome frente al punto y que personalidad se tenga para enfrentarlo. Es muy probable que el punto arruine tu relación y tu vida, así como es muy probable que la adorne y afiance la pareja. Todo depende de cada uno y de saber qué es lo que queremos para nuestras vidas.

8.12.11

El ex novio: super héroe repentino.


Una vez, hace ya muchos años, era chica y tenía esas infantiles ganas de tener una agenda, aunque no la necesitace. No tenía nada que agendar, ni reuniones que anotar, ni cumpleaños o fiestas desenfrenadas a las que concurrir. Sólo la quería por el hecho de sentirme más grande, como toda niña quiere. Juega a ser mamá, a la trabajadora, a casarse... La verdad no me acuerdo mucho de mi infancia, de manera detallista. Creo que todos la mantenemos como algo lindo en nuestros recuerdos, pero es sólo eso: una linda y gran nebulosa de nuestra infancia ya pasada. Pero sí hay algo que recuerdo bien, algo de esa agenda que recuerdo muy bien. Era una frase que estaba escrita con letra enrrulada en el margen superior de una de las hojas del calendario (sí, eran ese tipo de agendas cholulas y románticas que ponían frase inservibles y mentirosas en toda la agenda, que quizás de chica no nos tocaban sentimentalmente pero que después serán esas frases que te ayudarían a sentirte más mal de lo que ya se siente uno). Pero esa frase me quedó grabada involuntariamente para el resto de mi vida.
"...El amor es admiración..."
Recuerdo que al principio la leí y pensé: "¡¡Pero qué mentira!!", aunque luego comencé a pensarlo, a pulular la idea en mi cabeza. Era tan cierto. Comencé a repasar una a una todas las personas que quería, muy lentamente. Todas y cada una de ellas tenían algo, un algo por el que yo justificaba quererla tanto. Mi mamá vivió toda su vida rompiéndose el lomo, por sus hijos, o sea nosotros. Siempre admiré de ella que pudiera salir a delante con tantas paliativas que la vida le puso en frente y que ese 'salir adelante', fuera el mejor 'salir adelante'.Mi hermano es, para mí, la persona más culta del mundo. Admiro profundamente lo inteligente que es. Y así sucesivamente...Todos admiramos a quienes amamos, de otra forma no los amaríamos. No creo que exista una sola persona que jure y diga amar a alguien si no admira algo de esa persona, por más insignificante que eso sea. Es más!!, creo fielmente que mientras más admiración hay, más es el amor...

Ella se levanta con una congoja horripilante en su alma. Pasan los días y cree que ya ha superado todo, porque todavía puede arreglarse un poco y salir un fin de semana, pero la verdad es que no. Se levanta temprano y como primer deber del día empieza a pensar que estará haciendo él y, de allí, desde ese primer deber, se desencadena lo que yo llamo: vómito de mitos.

'Seguro ha de estar yendo al trabajo, siempre fue un profesional nato'. 'Siempre supe que estaría destinado a ser exitoso.' 'Seguro esté tomando algo con alguna nueva y afortunada mujer (mejor que yo, obviamente) que lo habrá conocido en alguna interesante reunión a la que habrá concurrido en su día.' 'Seguramente, conseguirá un mejor trabajo pronto, se irá la pequeña empresa donde lo conocí. Comenzará otra carrera y la terminará con un promedio excepcional.' 'Lo más probable es que pronto gane lo suficiente como para irse a vivir solo y alquile un cómodo y perfecto departamento de soltero codiciado de 26 años, en belgrano o palermo.' 'Finalmente, conocerá a una increíble e impactante mujer, digna de ese increíble hombre que yo tenía y no pude enamorar para que se quedara conmigo.'
Pero no, no todo es así...Seguramente el tenga una vida mediocre igual a la de muchos otros hombres recien separados de su pareja, con la que compartían su vida: Tal vez salga con los amigos de vez en cuando a tomar algo, termine ebrio vomitando en una maceta. Jugará al fútbol un día o dos a la semana, cenará con la madre. Quizás sí esté buscando laburo, pero no lo más probable es que aún no haya encontrado nada y NO es realmente tan exitoso o necesario en su trabajo, como ella pensó que era.Tendemos a magnificar las cosas que amamos, a darles una imencidad monstruosa e innecesaria, a pensar que el motivo por el cual un hombre nos ha dejado fue porque no fuimos suficiente para él. Lo admiramos tanto que es esa admiración lo que no deja que nos despeguemos después del amargo e inesperado rompimiento.Pensamos su vida como algo perfecto, que sinceramente aunque pueda llegar a serlo, rara vez lo es. Pero de todas formas si así lo fuera, si realmente llegara a su casa y lo esperaran 5 hermosas mujeres vestidas de gatitas, ronroneando, nuestra vida puede ser aún más perfecta, sólo depende de nosotras.Deberíamos detenernos en admirarnos a nosotras mismas, antes que ese sujeto que, (quiero dejar claro esto) NOS HA DEJADO. Nos ha usado y por, cualquiera sea el motivo, nos ha tirado al tacho como los tissue que aventamos en el cesto del cuarto cuando nos dejó. Todos amedrentados, tullidos y sin color.La admiración construye la perpetuidad del amor, como una barrera de hierro sólido que nunca se cae.
"Que va a estar pensando en mí, si tiene millones de cosas en que pensar", "El era muy perfecto para mí: había hecho la carrera en la UBA sin atrasarse en ninguna materia!!", " Todas las minas que se le tiraron y que el rebotó por que estaba conmigo, ahora van a tener freepass!"
Hermosas frases de admiración que le otorgamos gratuitamente a ese sujeto que tan mal nos hizo y hace. Quizás tuvo un compañero que le hizo los resúmenes todo el año y lo ayudo a llevar la carrera a tiempo, o lo único que hace en el día es volver del trabajo, comer y dormír, y se quema tanto el bocho que no puede dormir siquiera. Tal vez jamas tuvo tanto levante como vos pensas y su vida sigue siendo así de monótona como lo era cuando estaban juntos. La única explicación a todo esto es sólo una: el hombre cobra, injustas, mentirosas y enormes, cualidades luego de un rompimiento. Todas y cada una de ellas entregadas por la mujer, sin que éste siquiera se las haya exigido.Que le guste buscar compulsivamente el razonamiento a cada boludes que ocurría en su vida, aunque esta no lo tuviera, la mujer recién dejada lo ve, ahora, como un rasgo interesante e inteligente. O que tuviera un extraño complejo de edipo y apego excesivo con la madre, al punto de ponerla ante todo y todos, ahora es visto como una cualidad de padrazo y hasta de tierno. El mal sexo que tenían, ahora se lo recuerda como una relación sexual de confianza, conocer al otro y algo de dulce monotonía de pareja. Y así podría seguir enumerando toda la noche.Sólo sabremos con certeza que ya no queremos más a ese sujeto el día que cuando al imaginar un día en su vida lo único que se nos venga a la mente es su imágen lavándose un boxer sucio o explotándose un grano de punta mocosa y blanca, en frente del espejo.
¡Desmitifiquemos al ex, por nuestro bien como mujeres despechadas!