1.6.14

Una luz encendida

Qué harías si una mañana despertas y no te acordas de nada?
No recordas su cara, su voz, sus besos, sus caricias, su sonrisa, no recordas la manera en la que te hacia sentir cuando estaba cerca. Casi como si todo lo que pasó hubiese sido un sueño. Casi como si lo que tuvieron no hubiese existido. Como si lo que pasaron juntos no hubiese ocurrido.

Hasta que una noche a oscuras, un cigarrillo consumiéndose en el cenicero, el pulso temblándote y una lagrima cayéndote por la mejilla, te hace recordar... Te hace sentir como si estuviera cerca, como si nunca se hubiera ido eso que nunca estuvo.
El corazón se acelera y las lagrimas caen y golpean con fuerza el piso. La mirada perdida en algo que no existe y la angustia en el pecho de haber perdido algo que, con certeza, nunca tuviste. La necesidad de salir corriendo tras un impulso, un sentimiento, una necesidad de sentir ese calor junto a vos.
La oscuridad avanza, la tristeza envuelve todo y las luces que a penas resisten. Como quisiera que dejases una luz encendida para poder ver. Pero no hay fuerzas físicas que te ayuden a levantarte de ahí y salir a gritarle al mundo que vas a seguir despierta. No hay ganas de creer en nada, porque esa sensación de que es en vano te persigue, te acosa, no te deja respirar. Como quisiera poder respirar.
A veces siento que esto, muy muy adentro, es una señal. Una señal para creerte, para escucharte y para confiar, pero me siento muy sola como para hacerla crecer.
Otro cigarrillo que se apaga. Otra lagrima. Otro recuerdo borroso que se aleja. Como quisiera que supieras que no puedo vivir a oscuras, que a pesar de todo, me volví de vos. De tu risa y de tu voz.
No soporto esta oscuridad otra noche más. Como se hace para vivir, si vivo de algo que no se puede tocar?

Vivir de algo que no existe en la realidad, vaya ironía! Vivir de algo que sólo existe en tu corazón, vaya tortura.
Todas esas sensaciones que eran certezas, se vuelven preguntas.
El dolor del alma se vuelve físico, no deja respirar. Es ansiedad o es vacío. O ambas.
Estás ahí del otro lado? O quizás es sólo un juego perverso más.

Muy cerca del corazón, donde todo es tan claro como el agua, hay miedo. Oscuro y escalofriante miedo. Miedo al dolor, miedo a perderte. Estás ahí del otro lado o es solo una ilusión?
Podes sentir mi corazón? No quiere adivinarte, ni idealizarte, sólo quiere tenerte cerca, hacerte bien.

Qué harías si una mañana despertas y no te acordas de nada? Es esto que se siente lo suficientemente fuerte para traerte de vuelta? Para que te quedes acá? Te dejarías arrastrar por un presentimiento?

Como quisiera que dejases una luz encendida para poder ver...

15.3.14

CAMBIAR

Debería no ser hipócrita y armar un post refutando cada uno de los mitos que escribí como verdades desde el comienzo de este blog, allá por 2009, hasta hoy. Por que? Simplemente porque cambié y cambiar no es tan fácil como parece. Parece fácil porque bastardeamos la palabra cambiar, la usamos todo le tiempo.
Pensándolo bien no sé porqué el mundo usa la palabra cambiar todo el tiempo, debe ser que lo necesitan, sienten que diciendo muchas veces cambiar va a pasar o que así van a encontrar una manera mas fácil o mejor de hacerlo. Cambiar es lo más difícil, muchachos, ¿de qué estamos hablando?
Cambiar implica romper un hábito (los humanos estamos hechos de hábitos en cada cosa que hacemos), pero acá es peor. Cambiar es romper un hábito MENTAL, eso es aún más difícil. Cambiar implica modificar una creencia, una forma de vida, modificar la mente.
Yo, hoy, les puedo decir que cambié. Se puede, les juro. ¿Saben que entendí? Que vivir no es amar a otro, vivir es amarse a uno mismo. Esa lección es la lección más valiosa que podremos aprender nunca, yo por suerte tuve la bendición de descubrirlo a los 23 años de edad. Le agradezco a esa fuerza magnética del cielo por eso.
Era tan simple como aceptar quienes somos, cómo somos, amarnos, querernos, cuidarnos (no es de libro de auto ayuda, les juro que no) es muy real. Identificar que cosas nos gustan para ponerlas en marcha y cuales no para excluirlas de nuestras vidas (cosas Y gentes). Disfrutar cada segundo del día en el que estás solo y podes pensar y valorarte por quien sos, sin depender de nadie ni necesitar que alguien te ame. Amarte a vos mismo es el primer paso para ser feliz. Y.. yo les puedo jurar por lo que más quieran que, a penas empiecen a amarse y a hacer lo que les gusta hacer (sin joder a los demás, obviamente) ESE día, no un año o dos después, si no ese mismo día ya van a darse cuenta como el universo re direcciona las energías positivas hacia ustedes y, de repente, todo esta muy calmo y claro.

Ahora puedo ver todo muy claro..

26.2.14

Fanática

Siempre pensé que el fanatismo era una pavada. Dedicar tanta energía a algo me parece insensato, sinceramente. Te quita el foco de las ochenta mil otras cosas que tenes en la vida, para pedirte trato especial, cuando nunca va a devolverte el mismo nivel de interés y devoción, haciendo que esa energía sea un desperdicio. Si eso no suena estúpido, les pido redefinamos el significado de estupidez, entonces.

¿Qué es ser fanáticos? Wikipedia nos cuenta..

El fanatismo es una actitud o actividad que se manifiesta con pasión exacerbada, desmedida y tenaz, en defensa de una idea, teoría, cultura, estilo de vida, etc. Hoy en día se usa mayormente para designar a las personas profusas en su proselitismo hacia una causa religiosa o política, hacia un deporte, pasatiempo o hobby, o hacia una persona a quien idolatra. 

Pongamos supuestos casos ejemplo de objetos sobre los cuales podríamos ser fanáticos:
- Un club de fútbol
- Una banda/un género de musica
- Una figura de la música/política/espectáculo, etc.
- Una marca

En todos los casos anteriormente mencionados, objeten lo que objeten, nunca recibimos ni un cuarto de toda la energía, dinero, ganas, pasión y devoción que damos. Un fanático de su equipo podrá decir: "Eso lo decís vos, mi equipo me devuelve toda la pasión y hasta aún más". O de la música: "Vos porque no escuchaste este tema que te trae de vuelta a la vida".

¿Yo los entiendo, eh? No soy estúpida, entiendo perfecto a lo que van. Ahora, déjenme preguntarles:
La música se levanta a las 6 am a hacerles el desayuno? El club de fútbol se preocupa por como les fue en el examen? El cantante les va a comprar los medicamento cuando están enfermos?

Para mi el fanatismo solo está bien sentirlo cuando es correspondido. Fanatismo se puede sentir por un vinculo, que crece cada vez más con sentir que la energía retorna a la fuente, que la pasión se duplica.
No hay que confundir admiración por algo o alguien, con fanatismo. El fanatismo, como bien define Wikipedia, es una pasión exacerbada, desmedida y tenaz. 
El fanático solo puede darse en el vínculo humano con otra persona que sienta de la misma manera, es resumidas palabras, el amor o la pasión.
No sos fanático propiamente dicho hasta que no te volves adicto a una persona, hasta no sentir querer ser un solo cuerpo, hasta no perderte en una mirada. No podes declararte fanático de algo que no te hace sentir que es fanático tuyo en igual medida. De lo contrario, es solo una obsesión o admiración.

Y, a pesar de lo que digan los fanáticos de River, de Los beatles o del Che, no es cuestión de tiempo, no es cuestión de herencia, no es cuestión de razón ni es cuestión de gustos. Simplemente te levantas un día y sentis cómo entre vos, el mundo y aquella otra persona, se abre un cono tridimensional gigante que los absorbe y los aparta de todo lo que los rodea hacia otra realidad generando una apasionada e incondicional adhesión a una causa, un entusiasmo desmedido y/o monomanía persistente, de modo obstinado, en una realidad donde el tiempo vuela, los colores son más brillantes, los sonidos, más armónicos y los besos, más dulces.

¡Qué me vienen a mí a hablar de fanatismo si no vivieron nunca eso!

26.12.13

Dos mundos

Lo particular de tener una mente es que es tuya y no es de otro, por lo que podes pensar muchísimas cosas que te gustan e ignorar muchísimas cosas que te disgustan. Podes jugar a algún juego mental o simplemente ponerte en stand by y mirar a un punto fijo, como eso que hacemos cuando nos levantamos y nos quedamos mirando una media en la esquina del cuarto sin pensar en nada.
Tener una mente nos da autoridad sobre nosotros mismos, qué hacer, qué decir, qué elegir, qué preferir, qué querer, qué odiar, qué amar. Nos permite reinar sobre nuestro cuerpo: mientras más control tengamos sobre nuestra mente, reinaremos nuestra vida de una mejor manera, la propia y la de nadie más. ¡Qué mejor que tener completo poder sobre algo: uno mismo! ¡Qué mejor que ser rey de nuestro propio tiempo: pasado, presente y futuro! ¡Qué mejor que ser soberano de nuestro propio espacio: a donde ir, cómo y con quién! Esa hermosa sensación vibrante de modelar el aire que nos rodea con nuestras propias manos y tornearlo, dándole la forma que nosotros queramos. La alegría de correr y alcanzar cualquier cosa que queramos, tan sólo con la mente. Permitirnos soportar cualquier temperatura, cualquier abismo y debilidad. Ser rey de nuestro propio mundo personal.

Benditos aquellos quienes hayan aprendido que si reinas tu propia mente, podrás ser rey de un mundo donde nada es imposible de alcanzar y todo camino es posible de caminar.

Hasta acá, todo suena de ensueño, ¿verdad? Pero.. ¿qué pasa cuando queremos incluir en nuestro mundo a alguien más? Todo mundo se quiebra cuando se ve expuesto e inseguro. ¿Podemos estar seguros en nuestro mundo? ¡Pues, claro, nosotros lo reinamos! ¿Podemos incluir a un segundo en nuestro mundo y seguir seguros? Bueno, eso ya no es tan fácil, por que desafortunadamente nadie, hasta hoy, ha nacido con el poder de dominar mentes ajenas. ¿Cómo saber qué siente el otro?¿qué piensa? ¿qué prefiere? ¿qué ama? ¿qué odia?

La palabra, como símbolo primero de expresión de sentimientos y pensamientos, no es suficientemente poderosa para hacer corpórea a la mente. Si tan sólo existiera la manera de conectar dos mentes por un hilo y sincronizarlas, para poder ir a la par quizás.
Pienso: Coloco un reloj de aguja al lado de otro idéntico. Ambos se encuentran detenidos. A la cuenta de tres presiono ambas perillas para que echen a andar juntos. ¿Irán los relojes exacta y precisamente a la par? ¿Habrá alguna diferencia, por más mínima que sea, en la hora, causada por el error humano al momento de apretar la perilla?

Por conclusión, mi pregunta es: ¿Existe la unificación de dos mundos, representados por la mente de dos personas? ¿Es posible unirlos y hacerlos andar a la par? ¿O siempre habrá una diferencia, por más mínima que sea que marcará la desarticulación tardía o temprana de la relación?




27.5.13

Segunda oportunidad

Cuando alguien a quien aprecias se aleja, duele. No solo duele extrañar, ni duele solamente el hecho de ya no verlo, o de no saber de esa persona. Duele, en una mayor e inconsciente parte que tu pecho debe aceptar, que esa persona ha elegido o a podido seguir adelante sin ti. Saber muy, pero muy adentro que alguien ha elegido prescindir de tu presencia, de tu compañía.
Y todas las noches, mañanas y tardes, te azota la mente una pregunta, una simple y difícil de contestar pregunta: ¿Por qué? ¿Por qué ha podido seguir viviendo sin importar si tu estabas en su vida o no? ¿Por qué tienes que sufrir las decisiones de otros, cuando si por ti sería, no te hubieras alejado? ¿Por qué tiene que ser tan difícil seguir sin él, así como el siguió sin ti? ¿Por qué no le pasó a otro?

Tomarte un momento para pensar que fue lo que salió mal y no entender. Haberte esforzado mucho y, aún así, perdido... sin saber porqué.
No quiero pedirle ayuda a nadie, porque ya se exactamente como es, tengo vasta experiencia en el campo. Solamente no entiendo o no quiero entender porqué. Preguntarme en qué medida es bueno abrirse a alguien en cuerpo y alma, si de alguna manera todo lleva a esta sensación. Si de alguna manera, eso lleva a arriesgarse tanto por algo o alguien que no devuelve lo mismo.
Y uno tan sólo quiere que aquella persona entienda. Entienda que no es cuestión de drama, de insistencia o testarudez, es cuestión de hacer que funcione. Por que les tengo una novedad: Esto va a pasar siempre. Las personas con las que elegimos pasar nuestra vida, no están allí solo para ocupar un lugar físico en el universo y para hacernos sentir siempre bien y en el lugar indicado. Están ahí para modificarnos emocional y mentalmente, para conmocionarnos, para hacernos enojar, recapacitar, para provocarnos algo tan adentro que nos logre hacer mejores personas. Esas personas que nos dicen buenos días todos los días, sólo porque así elegimos que fuera: una pareja, un amigo, quien fuese, nos debe dar lo mejor de sí en alma y mente, para que eso nos ayude a nosotros mismos a seguir adelante y a tomar decisiones.
Por eso, cuando alguien decide continuar sin uno, la mente y el corazón no comprenden: ¿Por qué? Sobre todo cuando han dado muchas oportunidades, segundas, terceras y cuartas oportunidades a las personas que realmente lo necesitan. Yo no necesito una segunda oportunidad, yo di todo en mi primera, pero mi mente y mi corazón están dispuestos a dar otra oportunidad, a quien lo necesite.

Perdonar es el primer paso para liberarse.




18.12.12

La pareja perfecta

Si yo les digo una pareja perfecta...Qué se imaginan?


Bueno, eso que están pensando es lo que NO es. La pareja perfecta sí existe. Saben cuales son? Son las parejas que tienen problemas, que tiene diferencias, que pelean... pero lo importante, lo diferencial es que pueden hablar. Es un proceso de construcción. Están desde el día 1 en construcción. Es una construcción constante que nunca termina, ¿por qué? Porque las personas van mutando y uno, en la pareja, debe ir entendiendo los cambios. Vos no sos la misma persona que eras hace 10 años, y uno va cambiando a medida que comete errores y adquiere experiencia. Se puede construir una pareja, pero uno tiene que dejar las inmadureces de lado. Tiene que aprender a posicionarse en un lugar responsable. No es fácil, pero tampoco es una ciencia compleja.

HAY QUE HABLAR, hay que compartir las alegrías y también las angustias. Siempre es más fácil reír con el que ríe que llorar con el que llora. Hay que saber acompañar en los malos momentos, pero también hay que saber ser feliz con el otro.
Las parejas jóvenes, por ejemplo, no saben/pueden compartir. Preguntale a una pareja jóven que comparten juntos. No saben que decirte, además de comer y coger. No tienen proyectos juntos, ni rituales, ni nada.

Las parejas grandes intoxican su vínculo con los miedos propios. No saben entregarse, no saben relajarse porque están tan pendientes de las cosas que no pueden resolver que contagian esas energías a la relación misma, haciendo que esta se pudra.


Acá viene la parte de los tips:

En primer lugar, una relación perfecta es un equilibrio entre distancia y acercamiento. Existen las parejas que no se ven nunca y las que se ven todos los días, pero llega un momento en el que o te asfixias o te sentís solo. Por eso, es importante saber medir, equilibrar lo lejos y lo cerca.

En segundo lugar, una relación se sostiene sobre los logros de ambos. Uno es uno por sí mismo y no por el otro. Las personas TIENEN QUE TENER SUS SUEÑOS PERSONALES, un sueño NO depende del otro. Uno no se puede definir a partir del otro. Te podes ayudar o soportar en el otro, pero no depender de él.
No vivir la vida del otro, es un pilar fundamental. Porqué no soñar algo propio? Comprartirlo con el otro, pero vivir un sueño propio. Saber reírse. Saber discutir: hay que saber plantear problemas, hay que saber no humillarse.

No tomarse las cosas a modo personal, es otra que hacemos las mujeres:
Ella: Y? Como te fue hoy en el trabajo?
Él: Bien.
Ella: Bien??..pero contame!
El: Nada, bien, que queres que te cuente? Un día normal.
Ella: *se enoja*
Hay mujeres pegoteadas y en el otro extremo están los hombres disgregados. Ella lo quiere meter a él en el pegote, le pide que le cuente como le fue en el día y él le responde: Ya te conté, te dije que me fue bien. Lo que ocurre es que para él amor significa: No me atosigues y para ella el amor es: Contame todo.
También pueden ser los dos pegoteados, o los dos disgregados. Lo importante de esto es entender que cada uno fue educado y es de distintas formas, y saber decodificar en el otro qué es desinterés y qué es un rasgo propio del carácter y/o de la cultura familiar.

Siguiente:
Aquellas cosas que son fáciles, aquellas relaciones que son apuradas a formarse, no son igual de valoradas que las que nos costaron más. O sea TE TOMASTE TIEMPO PARA CONOCERLO? SALISTE? Te diste el tiempo a vos mismo para saber con QUIÉN carajo te estabas juntando? No te parece IMPORTANTE conocer a la persona con la que, si todo sale bien, dormirás el resto de su vida?
Hay que aprender a controlar el impulso y la intuición frente a conocer a una persona.
SOBRE TODO LAS MUJERES, tienen una urgencia por juntarse. Ya sea por que les dijeron que está grande, ya sea porque quiere tener un hijo, ya sea por que sus amigas están todas en pareja y se junta con cualquier cosa que se les cruce que sea hombre, para después investigar si esa persona es realmente con quien quieren estar; pero ya es tarde.
Y ahí empieza... infidelidad, violencia verbal, física, desinterés. Cosas que hubieran visto si se hubieran fijado antes con quien se metían.
Es típico en las mujeres de hoy en día: levantarse, mirarse al espejo y odiarse. HAY QUE RECUPERAR LA ESTIMA, CHICAS. Para terminar con el maltrato ajeno, hay que empezar por el maltrato propio.
NO HAY QUE FORMAR PAREJA PARA SER FELIZ, HAY QUE SER FELIZ Y LUEGO FORMAR PAREJA.

Los hombres tampoco se salvan:
Todavía está el mito de que formar pareja es perder libertad.
"Quiero disfrutar la vida"
"Todavía soy joven".
El problema, chicos, no es perder la libertad. Cualquier persona que tiene una pareja emocionalmente equilibrada no siente que pierde la libertad. El problema es que, existe hoy en día una tendencia a formar parejas sin conocerse, sin compartir, sin comunicarse.
Hay gente que no termino de hacer un duelo y ya esta saliendo con alguien. Así no se puede, chicos.
Hay que estabilizarse mentalmente antes de juntarse. Es como querer tapar una mancha con una mancha más grande. Unas cuantas salidas, se "enamoran", se ponen de novios y después al mes se están quejando que ella es celosa o controladora y es culpa de ustedes, por no darse el tiempo suficiente para conocer al otro.


He dicho.

24.9.12

El cólera en tiempos de amor.

Creo que todo es mucho más feo de lo que parece, las películas nos muestran, los viejos nos cuentan.
Forjar una relación de pareja APESTA, digan lo que digan. Muchos dirán que hablo así porque estoy sola y es de resentida hija de puta. A esos muchos les digo: váyanse a lavar el orto. No es por eso, boludos.
Es porque es así. Es porque este siglo trajo consigo un mundo nuevo de tecnologías, medios de comunicación, innovaciones que nos ayudan a comunicarnos, alejándonos.
Nos engañan suponiendo que nos acercan, cuando lo único que logran es enfriar lo cálido de las relaciones y alejar lo lindo de estar cerca.

La primer salida


Con un pucho en la mano, veo, desde la cama, la luz del Blackberry titilar en el escritorio. Hoy en día, y por como está la sociedad, podría ser desde una amiga diciéndote que se va del país, tu primer novio de hace 50 años diciéndote que todavía te ama, un mensaje de difusión político de un 'activista' de country belicoso que está aburrido porque se quedó sin internet o alguien que te 'regala' un 0km.

Agarras el teléfono, preparado para la aventura, y es ese pibe, piba, lo que sea que te guste.
La charla se extiende una hora, dos horas, entre espacios de tiempo entre respuesta y respuesta, contestaciones monosilábicas y anécdotas pelotudas y vanales que de alguna manera llegan a convertirse muy amorfamente en una invitación a verse.
La invitación de hoy es borrosa, no es lúcida, es insegura y vanidosa. Es un:
"— Si queres nos vemos, pero si queres. Capaz en realidad no tenes ganas, igual ahora que pienso capaz yo tampoco, eh? Igual no se, después más sobre la hora vemos.
— Pero en teoría nos veíamos en dos horas, como lo vemos más sobre la hora? Yo me tengo que cambiar ponele.
— Bue, por eso si no queres, todo bien.
— No, pero si quiero. Bah el que me parece que no quiere sos vos que estás estirand...
— Yo no estoy estirando nada... "
Y otras conversaciones por el estilo... Ya no existen las expresiones claras.
3 de 10 conversaciones como éstas realmente se concretan. Es algo así como que los astros se alineen. 

La salida es en un bar de Plaza Serrano o, en su extremo de creatividad, algún otro lugar un poco menos trillado.

Dura todo un promedio aproximado de 3 horas y media, en las que la charla se resume un poco en: Me gustan los gatos. Sí, corte con la minita hace 3 meses, estaba re loca. Mis viejos se separaron ayer. Qué lindo es Paraguay, una vez fui. No me gusta el vino. Con los chicos siempre jugamos partido los domingos. Las pibas son re fiesteras. Me drogo de vez en cuando. Dejé la facultad. No sé si estoy para ponerme de novio, las cosas se van viendo, tiene que fluir.

Y te vas de la 'primera cita' con la sensación de que perdiste el tiempo, de que fue una mierda, de que ambos géneros están todos en pelotudos, y de que esta es una edad de mierda para tener la edad que tenemos.

Sí, quizás, esté generalizando y siendo muy negativa, pero capaz esté diciendo algo que muchos no quieren admitir: A las relaciones, más que los medios, la destruimos todos nosotros.

Las destruimos dejando que los malentendidos se hablen por BBM, que los primeros 'te amo' sean usando los números gratis y que las primeras salidas sean en Plaza Serrano y tengan menos de especiales que la imagen de un plato de un guiso de lentejas.


Posible Solución


Quizás sea medio pelotudo, pero los lentos se bailaban por algo. Capaz, en ese momento todavía había gente creyendo que el ser humano SÍ tenía sentimientos y necesitaba un espacio para poder manifestarlos, sin estar drogado, en pedo, o escondido detrás de un chat.


Una de las maneras de pelear contra esto es la sinceridad brutal, desmedida, de los que queremos y de lo que somos. Porqué no poder decir libremente: Me quiero enamorar, sin que algunos tipos que te rodeaban salgan corriendo. O, ¿porqué no al revés? Porqué no poder decir: Sinceramente quiero una relación física solamente y plantearlo desde un primer momento, aceptando consecuencias obviamente.



Hablar sin filtro genera problemas, pero filtrarse el cerebro entero les aseguro que genera PEORES angustias.

Quiéranse, digan lo que sienten, sean sinceros con el otro desde el momento 0 (no especulen a ver si el otro entra o no en su jueguito, no da ser tan hijo de puta), diviértanse, piensen en lo que les haga bien, sufran sólo lo suficiente, no exageren. 

Posible teoría


De chicos éramos más inteligentes (y menos pelotudos) que ahora.



Les dejo set para que relajen: 




12.8.12

Tipo 1 y tipo 2

Existen dos tipos de personas: las personas que pueden sentarse en una playa, solos, por horas y las personas que no, porque pensamos. Pensamos todo, no podemos evitar pensar en todo. Calcular, estimar y sacar hipótesis acerca de lo que es, pudo ser o será. Necesitamos respuestas, resultados, indicios. No podemos vivir sin pensar que es lo que pasa. Nos daña la ansiedad, los nervios, lo que sea.
Les presento a las personas del tipo 1 y las personas del tipo 2. Yo soy una persona del tipo 2.


Más difícil que mantener satisfecho a un otro, es mantenerse satisfecho a uno mismo. Somos tan incapaces de definir que queremos realmente que nos vamos tropezando con cuanta cosa creemos querer y nos encaprichamos con eso. O hasta nos obsesionamos. Cuando, finalmente, lo obtenemos, ya estamos queriendo otra cosa.
Separar necesidad de deseo es algo que nunca sabré como hacer. Es difícil hacerlo cuando hay una sociedad por detrás intentando coartar lo que esta o no esta bien para ellos.
Es inminente que si has crecido entre un grupo de amigas que estuvieron toda su vida en pareja, y vos no lo estás, seas el bicho raro. O al revés.
Si toda tu vida estuviste rodeada de amigas en pareja, es probable que lo que conozcas como normal es eso y estar sola te hará sentir como "la que no puede".
Si fuera al revés, y todas tus amigas o conocidas están en su mayoría solteras y tu no, también sufrimos. Y volvemos a ser "la que no puede".

Estar tan determinados por lo que nos rodea y por el momento que vivimos es frustrante.
Es saber que cada cosa que hagas no surgirá efecto porque siempre habrá una factor x que destruirá tus planes y te hará volver a sentir miserable.

Lo que es complicado es mantener la fuerza, si nunca sabemos si estamos yendo para el lado correcto. Es ese "¿y si no era?" "¿y si sí era?".
¿Y si sí era el amor de mi vida y lo estoy dejando ir?
¿Y si al intento siguiente iba a ceder?
¿Y si en realidad no era la decisión correcta?
Y así... La duda, el miedo, la inseguridad, la necesidad de certezas que se repiten como un loop interminable de fracasos, todos igual de dolorosos, por algo que nos ciega completamente: La ilusión, la esperanza, la maldita idealización.

Esperar que alguien cambie, esperar que alguien nos ame, nos quiera más, valore, respete. Una pareja, un padre, un hermano, un amigo, un hijo que no nos trata como merecemos ya basta para tirarnos al piso y dejarnos abofetear porque no podemos dejarlo, ni pedirle que cambie.
Nos levantamos todos los días y somos felices, tan sólo por ese segundo que no sabemos bien donde estamos, hasta que recordamos ese dolor que nos vacía el alma como una aspiradora de porquería que se queda con todas las ganas de levantarse y de vivir.
No se ve cerca ni clara la solución o manera de solucionarlo. Cómo se dice "adiós" tan fácilmente si hay una pequeña (o MUY GRANDE) parte dentro que nos grita: TODAVÍA HAY UNA CHANCE DE... Y el tiempo la va apagando y todo vuelve a la rutina de nuevo, hasta que algo más te vuelve a provocar ese dolor.
Hay quienes no estamos preparados para aceptar que los vínculos tienen tanto de dolor, como de alegría. Es simplemente inaceptable saber que sufriremos así o peor muchas veces más a lo largo de nuestra vida y que, lo más probable, es que por culpa de cometer los mismos errores.

Lo peor de todo es que nos odiamos por como somos, y cuando nos cruzamos con las personas del tipo 1, que viven hoy hoy hoy, nos volvemos fan de ellos, los admiramos (es simplemente no entender como hacen para que todo les importe tan poco - o al menos eso es lo que pareciera-) y, tristemente, los imitamos.
Los imitamos lo más que podemos, mientras todo lo que hacemos nos hace ruido, aguantamos lo más que podemos: una semana, un mes, un año. Yo no aguanto ni 2 días.
Hasta volver a ser lo que somos, gente que le gusta planear, pensar, tener todo bajo control. Lo no planeado nos asusta.

Todavía no estoy segura de que las personas del tipo 1 sean las realmente felices, pero desde mi mirada medio trágica del mundo creo que sí. Nosotros, tipo 2, vamos esperando que las cosas pasen y las imaginamos tanto tiempo en nuestras mentes que cuando ocurren, por supuesto, nunca son suficientemente lindas, o pomposas como las soñamos. O peor, NUNCA PASAN.Trágico, no?

Siempre pensé que las personas del tipo 1 y las personas del tipo 2 marcan su gran diferencia, ante un tipo de situación: Cuando son abandonadas por alguien querido, las personas del tipo 1 corren a buscarlos para agotar todo tipo de chance, y si no funciona algo las hace estar tranquilas de que hicieron todo lo que pudieron. Las personas del tipo 2 simplemente piensan que no merecían lo que tenían y entran en una burbuja sintiéndose víctimas desoladas que han fracasado por culpa de ser como son.

Alguna vez, por un día, sólo por un día, quisiera que no todo me importase tanto. Relajarme y pasar horas en una playa, sola, sin pensar que va a pasar después. Es agotador.


28.5.12

Entender las soledades

Soundtrack:  Creep by Ingrid Michaelson on Grooveshark


Nunca puedo ponerle un título a una entrada del blog antes de empezarla, es como que ese título que escriba no va a estar completo. No va a estar completo porque no tiene esa carga emocional que se va gestando mientras escribo. No lleva las palabras exactas que mientras avanzan las letras van surgiendo. No expresa lo que al terminar de escribir quiero que exprese.
Así somos los seres humanos, difíciles de titular en primer lugar. Queremos, antes que todo, elegir un nombre, antes que nada, elegir un título que exprese como va a ser lo que vivamos después. Elegir supuestos futuros que queremos vivir y lugares donde añoramos estar. Creamos un mundo paralelo que ordene nuestro universo mental del ahora para poder vivir en paz. Que nos quite la inseguridad del hoy, que nos de la seguridad de que todo va a salir como queremos, de que nada va a ser distinto a como lo titulamos porque, por más nombre que le pongamos, a cierta etapa, relación o momento de nuestra vida, siempre terminará careciendo del suficiente significado. Es que es tan difícil vivir primero y concluir luego.
A veces necesitamos anteponernos al "no se que va a pasar" creyéndonos que podremos adivinar de que se trata para que la sorpresa no nos agarre desprevenidos, nos rompa el corazón y deje llorando en una esquina un martes a las tres de la mañana.
La incertidumbre es lo que nos quita el sueño, la posible equivocación futura... que todo lo que pensamos que era de determinada forma terminará siendo de otra. Miedo a estar solos.
Es tan fácil sentirse solos. No cuenta la cantidad de amigos, ni las veces que volvemos borrachos a casa, ni la cantidad de fiesta a la que vayamos, ni las muchas personas que nos digas que somos buenos, divertidos o geniales. No importa nada, no importa tener pareja, ni familia, ni un grupo de 40 amigos. Cuando se siente solo es una soledad que no la opaca nada ni nadie, es soledad en su mejor expresión. 
Es no encontrar una canción que vaya acorde a nuestro sentimiento, es no encontrar las palabras justas de aliento, es no tener ganas de levantar el teléfono y pedir ayuda, es tener ganas de todo y nada a la vez. Es estar sola, al final del día, en una oscuridad no trillada que puede ser un salón de estruendosas luces o un cuarto descuidado.
Es la desesperación de no saber que necesitamos. Inseguridad de vuelta que viene a hacernos preguntarnos a nosotros mismos: ¿Estoy bien? ¿Qué es lo que hago? ¿A donde estaba yendo? ¿Voy bien? ¿Siempre voy a estar insatisfecho?
Todos somos tan distintos y pensamos en tantas cosas diferentes que a veces parece imposible que alguien alguna vez llegue a entender bien qué es lo que hace o de qué se trata esto de vivir. ¿Lo importante es pertenecer o lo importante es estar cómodo?
Sentirnos especiales o sentirnos parte es una manera de buscar encajar, de sentirnos parte de algo para no sentirnos solos. El humor, el cinismo y las adicciones, como maneras de buscar ese "algo" y de anestesiar esas incertidumbres e inseguridades. Entiéndase adicciones como cualquiera estas sean, un trastorno, una droga, una persona, una actitud, una personalidad.
Creo que ya sé como se va a llamar esta entrada.






10.3.12

La JOYITA de la familia

Imagínense que el tipo está indignado por que me tomo un taxi por 5 cuadras o por que ahora, en este mismo momento, en mi cama hay paquetes de Skittles vacíos. O porque ayer salí y hoy hay olor alcohol en la pieza.
El tipo está decepcionado con la vida que llevo. Ahora, que ilógico ¿no?, creí que el que tiene que estar contento de la vida que lleva es uno mismo. Se suponía que era suficiente. Pero no, no lo era.
Por eso vino la era del dolor de concha. Un suave pero agudo dolorcito genital provocado por el cansancio mental que provoca LA FAMILIA.
Qué groso poder patear mi propia mugre y estar conforme. O qué groso poder levantarme en tetas y comer el sánguche, dejando que las migas caigan sobre el sillón.
Pero, en lugar de eso, lo groso es el espesor de mi paciencia que estaría por estallar si hay que seguir viviendo acá, queriendo a estos boludos y, además, leyendo a los boludos que quieren a sus familias. Por que los hay, lo puedo demostrar con pruebas:
Cataratas de fotos a los desagradables besos entre ellos, con abuelos babeados, en el geriátrico, invaden las redes para recordarnos lo crudo que es el mundo. Lluvia de comentarios como "a vos, papá, que me miras desde el cielo", cuando el pobre tipo esta bajo mil tierras y forros usados.
Lo gracioso, si es que le asignamos algo de gracia a este terrible carma que es la familia, es que todas son distintas pero igual de insufribles. 
Casi que hasta se pueden clasificar. Tenes a la familia a la que yo le llamo la familia "Mambito británico". Todos los integrantes se creen un poco más de lo que son. Tienen una patología similar a la de esos piraditos que miraron mucho Dragon Ball Z en la adolescencia y ahora hacen aikido, llevan sushi en la luncherita de Hello Kitty, se masturban mirando manga y su avatar de Twitter es la cara de Sailor Moon. Alguno de los padres es profesor de inglés, en general la madre. A penas egresó de la facultad y ya se rebautiza como monja, pero en vez de ponerse Sor Juana o Sor Consuelo, las ex Margaritas renacen como Miss Margaret y las Patricia, como Miss Pat. Ellas, por sobre todo, y su familia por una cuestión de contagio pegajoso, creen que no están aquí, sino en Inglaterra. Cuando se despiertan, el padre lee The Times, se preparan eggs on toast, miran la BBC y en sus diálogos casuales incluyen - como fórceps- un slang británico incompresible para el resto de la gente. Los hijos leyeron todos los libros de Harry Potter y escuchan Robbie Williams. En general esta clase de familia vive en una especie de burbuja química (que esperemos que sea venenosa para el aire que respiran) que se aplica a todos los tipos de profesorados. Los de educación física, llenan la casa de pelotudeces de gimnacio. Las de biología, de VHS con documentales de NatGeo mal grabados, y así... Pero todos comparten una característica: Ninguna familia parece tener carácter, a todos les falta.

Pasamos a la familia "primeriza". La pareja se casó hace 4 meses y ya tienen dos hijos. Ambos tienen 28 años y entienden igual de la vida que una persona que inhaló unos 5 kg. de Poxyran.
La casa parece la de "Los tres chanchitos", se derrumba con un soplido. Como los padres no pueden controlar al malón de vagos y agrandadas que le tocaron como hijos, se angustian y eligen los peores recursos para sofocar un motín: Ella pega gritos quebradizos, los acusa frente
al padre o rompe en llanto en la mesa de la cocina. Él, se va de la casa y vuelve a la madrugada.
Los padres y también sus hijos, a medida que crecen, renuncian repetidamente a sus mediocres empleitos part y full time. En general, ella es chiquita y trabaja en mil lugares para llegar a fin de mes y él es remisero.  Para fin de año, los pibes se aburren de que les griten o ignoren y se empiezan a drogar.

No podemos olvidarnos de las familias "Entusiastas". Ella y el hacen de todo, salen a correr, van al club, toman sol, hacen dietas y siempre tienen un speach insoportable acerca del optimismo en la vida. Ambos se niegan a aceptar que su ética de vida es un comodín de relleno que no le importa a nadie, y menos a los hijos. En su tiempo libre, los entusiastas hacen manualidades como pintar la casa, o reparar el marco de un cuadro viejo. En general son adinerados, pero lo hacen ellos porque en la Vogue salió que las actividades de a dos son afrodisíacas. Entonces si la Vogue dice que se tienen que meter un pepino en el culo para que llueva, lo hacen. Todo siempre de a dos. La hija se anotó en Gran Hermano, y no quedó. El pibe toma anabólicos.

Y, por último, la familia "vieja perinola". Ellos tienen 80 años y un hijo recién nacido y no entendes cómo. Poseen siempre más de 3 hijos y todos son de edades espaciadas y hasta, a veces, de distintos padres. La casa siempre huele a polilla, naftalina y todo eso. En general el padre tiene alguna anomalía bucal y escupe cuando habla, por lo que los hijos tienen vergüenza de llevar amigos a su casa.
Se arman discusiones constantes, en las que todos terminan gritando. Los hijos mas grandes se van a dormir de sus novias y los más chicos se encierran con llave, mientras los padres, ancianos, siguen gritándole a la nada cháchara inconexa y digreciones antiguas a cerca de la vida. Ambos, en especial ella, se va por las ramas y opina sobre todos los temas (desde política internacional hasta trucos para el ViceCity). El padre le toca la cola a la vieja cuando pasa por al lado, mientras los pobres pibes se sacuden nerviosos del asco.

Todas y cada una de ellas son la muestra fehaciente de en lo que nos metimos desde el day one en que nacimos y, muy inocentemente,  nos lavaron la cabecita. 
Cáguense de risa pero yo estaba segura de tener el recuerdo de la risita frívola de la partera mientras me lavaba. Se estaba cagando de risa de mí. Cuánta razón!