21.9.11

LA RECTA FINAL

Señores lectores, por favor apaguen su música y denle play a esta canción que les traigo. Me propuse intentar que sientan esta entrada, como si fuera de Uds. mismos. Quizás hoy, quizás ayer, quizás en algún momento donde sintieron esto, para poder mostrarles que todos hemos pasado por esto y que se siente exactamente igual. Pero, lo mejor, es que se supera: 





Creo que el final está llegado. La prueba de vida o muerte. El hilo se corta por lo más fino. Ayer sentí que casi lo había superado. Sabiendo que podía ser un rápido sentimiento engañoso de rencor, aguardé en silencio. Hoy me sentí igual: Casi afuera. Y, aunque casi es nada, sentirse cerca del final del túnel se siente tan bien. De repente comienzo a ver todo tan claro. Empiezo a entender que ya fue lo que era. A entender que no quiero lamentarme más por él. A aceptar que ya no funciona, que ya no es lo mismo. Siete meses después empiezo a entender lo que él entendió mucho más rápido, pero yo necesité mi tiempo:
Mi tiempo para despegarme uno a uno los recuerdos del alma. Mi tiempo para convencerme de que no tendríamos hijos, ni viviríamos en ese caserón hermoso, con perros y gatos pululando. Mi tiempo para llorar. Mi tiempo para escribir una a una las entradas en este blog, maldiciendo. Mi tiempo para imaginar casi 500 veces que nos volvíamos a juntar. Mi tiempo para pensar y meditar que había hecho mal. Mi tiempo para estar sola. Para estar con otras personas y darme cuenta de que no estaba lista para avanzar. Para entender que no quería avanzar. Mi tiempo para extrañarte ferozmente todos los días. Mi tiempo para sentir que la vida se me había acabado y que pasar por cada lugar donde estuvimos era una puntada en el pecho. Para meditar en como soy, en que cosas debo cambiar, en que es lo que soy hoy y en que seré mañana. Mi tiempo para encerrarme en mi misma. Para equivocarme, para acostarme con otros hombres. Mi tiempo de decir: ya lo superé y durar 5 minutos en darme cuenta que no. Tiempo para hablarte e intentar cambiar algo que nunca cambió. Tomarme tiempo para soñar con vos cada noche. Para tener frío de noche y acordarme de ese perfecto fin de semana en el mar, muertos de fríos y juntos. Tiempo para ver como te interesabas por otra mujer en mi propia cara. Para sentir en los huesos tu humillación. Para sentir tu desinterés. Para que tu nombre me generara eco en cualquier persona que así se llamase. Para temblar cuando me llegaba un mensaje de texto, pensando que eras vos. Para esperar días eternos a que me llamaras y que nunca pasara. Para preguntarte, ¿por qué todo terminó así? Preguntarte ¿por qué nunca te dejaste querer? Tiempo para demostrarte que seguí adelante, cuando en realidad me moría de dolor. Tiempo para salir con amigas. Tiempo para buscar todas las excusas del mundo para hablar. Tiempo para sufrir todo lo que tenía que sufrir.

Dicen por ahí que los duelos duran un año. Si es así, todavía me quedan unos 3 meses de recta final. Pero hay algo de lo que estoy segura: Yo me podré olvidar de vos y podré superarlo. Podrá dejarme de provocar dolor acordarme de lo mal que estuve por esto. Quizás hasta podré dejar de llorar misteriosamente un domingo. Pero nunca voy a dejar de pensar que realmente sí fui lo suficientemente feliz con vos como para poder haber dicho: Soy feliz. Nunca voy a dejar de pensar que encontré esa otra mitad de la que todos hablan y nadie nunca jamas encuentra. Éste es el último llanto que te dedico, un llanto de despedida. Las últimas lágrimas y los últimos pañuelos de papel con los que lleno el tacho de basura.


Todos decimos ya lo superé y sabemos que no es así, decimos que intentamos y no se puede, pero hay una diferencia entre esas personas y yo, hoy.
¿Por qué se realmente que es el final? Porque me di cuenta de que, hoy, quiero olvidarte.
El resto se seguirán mintiendo, como yo lo hacía. Se seguirán diciendo que no depende de ellos olvidar, que simplemente va a pasar. Pero no, la realidad es que no quieren hacerlo. Seguir al frente, herido, pero erguido, depende tan sólo de querer hacerlo.

Es la recta final. Mente abierta a lo que vendrá.

15.9.11

Caer te hace sentir tan BOLUDA


Caer te hace sentir extremamente boluda. Y no lo digo por nada, ni por algo en especial. Caer es un conjunto de cosas que hacen que empieces a darte cuenta de "nimiedades" que no eran tan evidentes antes, como lo son ahora.
Por ejemplo que tu ex se le está tirando muy amablemente a la minita que se le sienta al lado. Porque, estaré paranoica para lo que deseen pensar que estoy, pero decirle a una mina: Voy a ir al baño, me das permiso??? (Y pongo tantos signos de pregunta porque quiero exaltar la gomosa entonación de interrogación, con voz cómplice). Esto en mi país, en Corea y en la Guayana Francesa es un palo. Muy encubierto, pero palo al fin.
¡Que pelotuda que me siento! Creo que parte de culpa la tengo yo, por creer que esto no iba a ser así. Que si se mudaba al piso, íbamos a volver. Al menos eso me hizo creer medio mundo.
Seguido de eso, cuando sólo resta volver a casa con el rabo entre las piernas y olvidar lo escuchado, me dedico a pagar mis cuentas y encuentro (por esas malditas casualidades de internet) las recargas de celular que le había hecho hace mil años, una vuelta que se fue de viaje con su amiga.
Punto número uno: Como fue que pagomiscuentas encontró eso, sin siquiera yo estar buscándolo?
Punto número dos: Hace casi 7 meses, desde que nos separamos, que no le volví a mandar UN SOLO mensaje de texto, pero la triste realidad es que ese gran triunfo del que tanto estoy orgullosa es solo producto de mi mala memoria. Borré el número de caliente y despechada y no tuve mejor opción que meterme las ganas de mandarle un mensaje en el orto, cuando me surgían, porque previsiblemente no me lo acordaba, ni tenía de donde sacarlo.
ESTO VIENE A DERRUMBARME. Acá está su número de celular. Y hay algo, aún peor; NO PUEDO BORRAR ESTE HISTORIAL. No, mentí. Hay algo aún peor que todo lo anterior: Ver el número me hizo recordar que me había memorizado los últimos 4 dígitos, por si me llegaba a mandar un mensaje, poder reconocerlo. OK, mi dios... me da vergüenza contarlo, no por lo patética, sino porque eso JAMÁS PASÓ. Jamas. (Vale la aclaración: Estaba segura de que sí pasaría). Otra de las tantas cosas que me metí en el orto: La seguridad.
Punto número tres: Qué carajo hacía cargándole crédito como una enferma mental al boludo, mientras estaba de vacaciones con otra mina (""Su amiga"" ) y ni siquiera lo usaba para hablar conmigo. O sea, ¿Cuán forra podía ser? Había superado el límite.

A veces creo que me gusta ser la víctima. Y llorar en el baño. Creo que disfruto de ser amargada e infeliz, pero, a la vez... creo que no me merezco todo esto que me pasa. (Ahí va la victima de nuevo).
Lo que seguro ocurre es que quiero dejar de mirarlo por el reflejo del vidrio, quiero dejar de buscar escusas para hablarle, porque simplemente todo esto ya roza lo ridículo. Antes pensaba y calculaba fríamente que, cuando y como decírselo. Ahora, simplemente no lo calculo, me sale inconsciente. O sea estoy mal psicológicamente. Y, lo peor, es que no voy al psicólogo por paja, me da paja buscarme un psicólogo.

"Tratá de hacer tu vida, sin que te importe él y pensa en vos. Pensa en si queres seguir así de amargada o salir adelante. El chabon es un idiota, bla bla bla blaaaaaaa"
Ya se, chicos, ¿se piensan que no se todo eso? Es lo primero que me digo todas las mañanas, a penas me levanto. Es que... simplemente todo se va al carajo cuando lo escucho hablar, cuando se ríe, cuando cae con un bolso (¿A donde carajo se irá de viaje? yY, peor; ¿Con quién?). ¿Cómo duerme por las noches, haciéndome esto?
No me jodan, por más que caiga en pesoneras y plumas de vendette no se da vuelta. Ya está. No se que hacer. En serio. Aparte, me pasa, que no quiero joder a nadie más con estas boludeces porque yo, si fuera mis amigas, ya tendría las bolas infladas. Yo ya tengo las bolas infladas de mi, así que imaginensé...

Ah, una Post Data: El otro día me largué a llorar en un telo. ESA NO LE PASA A CUALQUIERA, EH?
¿Que le dije al pobre pibe, además de perdón? Nada, ridiculeces a cerca de mi vida. ¿Qué me dijo él? Nada, se paró y se fue. No, mentira... me re bancó. Un divino pobre. En cuanto nos dimos cuenta, estábamos en bolas y llorando los dos. Divertido.

Si sos yo, te pasan estas cosas. Así y todo, me tengo un poco de cariño. Muy poco.



3.9.11

La pesadilla NUNCA termina

Cómo dejé de escribir por un largo tiempo, luego de mi última entrada, catastrófica y derrumbante anímicamente debo admitir, vengo a clarificar los hechos.
Sí, mi ex novio se mudó al escritorio de al lado.
Sí, efectivamente los veo todos los días de 9 a 6, y más...
Sí, es cierto que ya habían pasado 5 meses.
También es cierto que no parecía que esto tuviera algún camino bueno.
Es verdad que toda esta serie de eventos desafortunados parecía armado apropósito por una fuerza externa e inmortal que exigía que estuviésemos juntos y volviéramos.
Y, por todo esto, solo resta preguntarse: ¿Qué camino tomó esto?

De manera lacónica debo decir que ya pasaron 6 meses. No se si eso les dice algo.
Un hermoso mes a su lado, siendo ignorada, siendo humillada con pequeñas infusiones de veneno cargadas sobre comentariosa fríos y con tintes de ironía. Hacemos de cuenta que nos odiamos, que nunca nos quisimos, que nunca nos admiramos y que nunca jamás nos interesó el otro, en lo más minimo.

Me siento tan sola en este momento. Ya no queda nadie a quién recurrir más que a mis propiuas lágrimas y a mis ataques de pánico, en el subte, en los taxis, en los albergues transitorios, en el trabajo. Son los únicos que me acompañan. Qué dramático.

Y al hijo de re mil puta se lo ve tan bien, tan superado de todo. Tan abierto. Tan sin ataques de pánico. No entiendo como alguien puede ser tan frío. ¿Cómo pude estar con un tipo así, sin sentimientos?¿Cómo alguien puede carecer de sentimientos?¿Cómo hace la gente para superar tan rápido algo así?

Es una máquina. Calcula movimiento por movimiento. No se expresa, no se explaya: Calcula procesos y obtiene resultados.

Estoy más que cagada.

26.7.11

Era sólo un sueño

Es estar harta. Estar saturada. Querer largarse a llorar. Sentirse muy estúpida.
Estar desde hace 5 meses con esta pelotudes y no poder superar que un enfermo te haya dejado. Es sentirse tan boluda y tan herida en el orgullo que tenes que escribir este texto en tercera persona, para no sentir la patetía de la 1era.
Es tenerlo sentado al lado, todos los días. Evidenciando lo poco que le importa todo y lo mucho y muy rápido que superó todo esto.
Es tener que bancarse que esté de charla media hora con la pendeja de al lado, entre sonrisita y sonrisita.
Obviamente, es sufrir como un escuarzo, por que sólo soñás con él y con todo lo referido a 'quererse morir'. También es tener ataques de pánico o taquicardia, por que estas nerviosa y angustiada a la vez. Es llorar en los boliches, sólo porque pasan su canción. Además, es estar en el laburo escuchando música y ponerla en silencio sólo para escuchar que dice o que deja de decir. Para escuchar su risa.
También es pasar por su escritorio y mirar rápida y compulsivamente si hay algo que evidencie una relación amorosa actual o algo que te hable de él, de como está, de que está haciendo.
Es troturarte los fin de semanas pensando en que estará haciendo y después escuchar como lo relata y comprar si estabas en lo correcto o no.
Es que cada risa y cosa alegre que cuente te de bronca, te de rabia. 'Pero mira lo feliz que es, la re concha de su madre'.
Y van a decir que todo esto es estar obsesionada, porque obviamente es así. Pero no se puede controlar. No se puede elegir que soñar y que no. No se puede elegir si levantarte llorando y temblando o no. No se puede evitar que los ojos se vayan de reojo a mirarlo. Es somatizar con dolores o mareos que no estarían si fueras feliz. No se puede evitar pensar que estará pensando de vos hoy o, mejor dicho, si estará pensando en vos o, mejor mejor dicho, si pensará algún momento de su vida en vos.
Es evidente: Es depender de un hombre, para ser feliz. Es patético, además de evidente.
También esto significa que a tus amigas ya no les importe si lloras mientras ellas bailan, porque: 'hace 5 meses que estás con lo mismo y ya deberías superarlo'. Y tienen razón.
Es normal promulgar unos 15 suspiros por hora, a tal punto de que no notas siquiera que estas suspirando con tintes de angustia.
Y, por sobre todas las cosas, es estar fantaseando de qué manera te va a pedir de verse. Fantasear sobre como va a ser su reencuentro. Te importan un pepino los demás hombres.
Te importa más lo que está contándole a tus compañeras de piso (que es una boludes), que el quilombo que se te está desatando en tu Outlook. Es la bronca, que lo único que hace es crecer. Es odiarte a vos misma por no poder salir de ese agujero. Es no tener la fuerza de voluntad de olvidarte y es tener el dolor en el pecho y la lágrima de mierda que siempre está a punto de salir. Vivir con rabia. Odiar a todos. Es odiarlo todo el tiempo, pero cuando lo miras es darte cuenta de que no lo dejaste de amar ni un segundo de tu vida.
Es sólo tener ganas de irte a dormir, pero a la vez no, porque sabes que vas a soñar con él y, al levantarte, puff!! era todo un sueño.

20.7.11

La mujer y su amiga

Existe algo que, para la mujer, es casi o igual de importante como lo puede ser el maquillaje, un hombre perfecto o unos zapatos nuevos: Una amiga.
¿Quién, dentro de este planeta, puede vivir sin oxígeno?
Esa pregunta tiene la misma respuesta que ésta otra: ¿Quién puede vivir sin contarle a una amiga cuando y dónde dolío la depilación con cera del cavado, detalladamente?

Nadie.

Esa respuesta, a su vez, es la misma a las siguientes preguntas:
¿Quién puede decir que salió del poso depresivo sólo, sin la ayuda de una amiga?
¿Quién se anima a exlcamar que la mejor noche de su vida no fue junto a una amiga?
¿Quién no lloró con una amiga?
¿Quién no le gritó a una amiga?
¿Quién no se salió del bolcihe, dos segundos después de haber entrado, porque una amiga se sentía mal?
¿Quién no abrazó a una amiga?
¿Quién no lloró de risa con su amiga?
¿Quién puede decir que NUNCA criticó a alguien con una amiga?
¿Quién no se emborrachó con una amiga?
¿Quién no dijo: "Che boluda hace 3Hs y media que estamos al teléfono. Bueno, te cuento ésto último y cortamos"?
Entre miles de otras preguntas, a las que también la respuesta es Nadie. Nadie que tenga verdaderos amigos puede decir que no hizo estas cosas con una amiga. En especial las mujeres. Las mujeres considera a su amiga como un espejo. Y lo digo literalmente: "Che, boluda se me corrió el rimel" (y te miran fijamente para que les devuelvas una respuesta.)
Una mujer no es lo que es sin una amiga.
Una mujer deja de ser diosa, sin las advertencias de una amiga: "Boluda, tenes la pollera adentro de la bombacha JAjajJasjajajaJAJAAJAJAajjaaj!"
Deja de ser diosa, sin el concejo (por más sicnero que sea): "No es de mala, pero ese color de pelo te hace parecer un león acobachado en celos, de onda"
Una mujer deja de ser deseada ante un hombre, sin su amiga al oído: "Hagas lo que hagas, NO lo llames! NO!! mensajes de texto tampoco. Qué piense que sos una mujer ocupada, aunque no tengas una mierda que hacer y te rasques las tetas, HACÉ LO QUE TE DIGO".
Una mujer no es una mujer sin una amiga: "Decíle no a los cortes princesas, decile no a los vestidos baloon y despedite de los flanes. Mejor, dale a la dieta, boluda, no se puede hacer magia con la ropa"
Vos no sos vos sin tu amiga y, para nunca perder mi escencia, quiero decir que odio este tipo de convenciones sociales cursis. Odio todo lo cursi. Y a quien le pese, mal por él. Soy así, soy una mina jodida. Soy quejosa e irritante, a veces. Perfeccionionista, gritona y un poco egoista (bastante). No soporto perder y odio que me tomen el pelo o que no me valoren. Odio que me denigren, que me subestimen, porque puedo dar todo. Pero tengo algo bueno. Así como quiero que me traten a mí, quiero que traen a todos quienes sean mis amigos.
No me banco ver a una amiga llorar por un pelotudo. Porque no vale la pena. Porque ellas son todas perfectas, a su manera. Son luz, son risas, son inteligencia, son ocurrencias, son vida.
Y si alguien tiene algo malo para decirles que me lo venga a decir a mí, en la cara. No me gusta que las rechacen, porque tienen más para dar que cualquier otro ser humano en la tierra.
Wow! Soy re afortunada. Tengo en la suma de pocas personitas la totalidad del mundo. Tengo la risa, la inteligencia, la humanidad, la psicología, el realismo, el sarcasmo, la pasión, la ternura, en cada una de ellas. Y, previsiblemente, la paciencia para bancarme a mí.
Me molesta que todos, este día, digamos Feliz día, porque este sentimiento que les cuento es algo de siempre. Y no necesito un día para decírlo. Es más, probablemente, tenemos vidas tan ocupadas, que ni siquiera nos juntemos y no significa nada. De hecho, significa mucho más que nada.
Significa que no necesitamos de un día para nosotras. Nosotras nos levantamos y se nos viene alguna amiga a la cabeza por algo que pasó. O nos tentamos de la nada de un recuerdo gracioso, solas en la calle. O nos llamamos sin nada que decirnos. Quizás no hablamos por dos meses y cuando nos vemos sentimos lo mismo que sentimos la última vez que nos vimos, como si nos hubieramos visto ayer.
Por que con el ritmo de la vida, todo cambia. Elegimos caminos diferentes. Estilos distintos. Vidas separadas. Hombres más altos, más petisos. Barrios para vivir, más alejados. Tenemos hijos o no. Y eso hace que nos distanciemos, hasta por años. Lo importante es saber que la cercanía constante no hace a un amigo. Podemos vivir segundo a segundo con alguien y descubrir que no era lo que pensábamos.
Un amigo es aquel que no tiene que estar en forma física con vos, todo el tiempo; por que sería imposible: todos tenemos carreras que estudiar, terciarios que hacer, familias que visitar, esposos que atender e hijos que tener. Y, desafortunadamente, las amistades siempre son las que quedan para el final. Pero, hay una cosa que remarcar: las amistades son las que están hasta el final, al final del camino.
Son esas personas que, en una charla por teléfono, pueden hasta llegar a adivinar si estás haciendo gestos del otro lado. Son de esas personas que te roba la palabra siguiente que ibas a decir, en una frase. Son esas personas con quien quisieras mantener recuerdos para siempre, tanto que al llegar de vacaciones harían un listado de cosas graciosas solo para recordarlas por siempre.
Son simplemente ellas.

15.7.11

LAS MÁXIMAS DE LA BOLUDA FOREVER

Buenas noches, mujeres. (Sí, espero más público femenino, porque quizás este Blog esté dedicado a ellas y no a los hombres).
El "quizás" fue irónico. Esto resulta ser una obviedad.

La realidad es que este Blog está dedicado y escrito puramente pensando en ellas, porque seguro que no a todas les pasa lo que todos mis comentarios indican, pero seguro se hayan sentido identificadas con alguno de ellos.
De hecho, si un hombre entrara a este Blog, lo primero que haría es salir corriendo espantado e iría por la vida cuidándose de no toparse con una mina como yo.

Hoy, después de un tiempo, vengo a necesitar expresar los cambios. Una bola verborrágica yace en mi garganta desde hace rato. Y digo desde hace tiempo porque intenté ser lo más madura y razonable posible frente a esta situación. El profesionalismo quiso apoderarse de mí pero, previsiblemente, no pudo.

Repasemos:
Un año en pareja.
Fui perfecta (Ver Entrada del Blog anterior/ http://aquellosdiasdeinvierno.blogspot.com/2011/07/situaciones-de-odio-femenino-ser-yo-es.html)
Fui dejada injustamente.
Saqué una teoría acerca de mi rol en el mundo, en relación con los hombres. (Ver entrada del Blog "La teoría: La mujer formadorahttp://aquellosdiasdeinvierno.blogspot.com/2011/06/la-teoria-la-mujer-formadora.html).
Pasaron 4 meses de dejada. Cuatro meses en los que fui feliz, me recuperé, me volví a bajonear, volví a repuntar, dejé de salir, volví a salir, empeoré y volví a mejorar. Nada estable.
Y... cuando todo parecía llegar al punto culmine de la historia final, mudan a mi ex al escritorio de al lado.


Listo. (Voy a dejar un espacio de enters para que mediten lo que eso significa).





















...















Prosigamos. Eso significó el retroceso total.
Existen máximas para la boluda forever:
> Encontrarte a tu ex en un boliche re enfiestado y que te cague la noche
> Enterarte que tu ex se puso de nuevo, después de dos días de que te dejó.
> Ver a tu ex con otra, cuando todavía no lo superaste. Entre otras...

Podemos soportar todo. Esta comprobado, nada es mortal. Estamos preparadas para todo eso, estamos preparadas para que te venga antes de una noche hot, estamos preparadas para que nos salga un pelo en la pera, cual barba extraña, pero no estamos preparadas para que lo muden al escritorio de al lado, significando eso verlo todos los días, 9 horas por día, segundo a segundo. Viviendo su presencia constantemente. Escuchando su voz cada 4 minutos y oliéndolo pasar.
Entonces es ahí cuando me paro a pensar: ¿La vida me está poniendo un último obstáculo para superar esto o simplemente se me está cagando de risa?
¿Dios está de vacaciones en Bahamas, en una reposera rallada, con un tom colins riéndose o es simplemente una fortuita casualidad?
Existen dos grandes reacciones a esto.
Reacción 1: Comenzar a verlo tanto que ya parece que nunca nos separamos y empezar a fantasear que porque está cerca nuestro, vamos a volver. Empezar a pensar que, en realidad, no fue mala leche, en realidad el pidió expresamente que lo cambiaran a tu lado, porque te ama y te extraña.
Reacción 2: SOS UNA BOLUDA FOREVER y vas a deprimirte, mientras te dedicas a comprobar en la máxima expresión como él ya lo superó y vos no. Entonces te encontras haciendo algo, cuando de repente te diste cuenta de que hace 4 minutos estás mirándolo tildada. ¿Cómo te diste cuenta? Porque tu compañera te golpeó la cabeza: "No seas tan obvia, ¿querés?"


"Tenés razón, perdón"


Sinceramente, me estoy levantando en las mañanas pensando: ¿Esto está realmente pasándome? ¿Cómo duerme el equipo de Recursos Humanos por las noches, luego de haber hecho es re-estructuración? Dios...
Por eso, llega el viernes, como hoy, y uno se pregunta qué hacer ante esta necesidad de sacarme esta sensación pesada de encima: Romperme el cerebro de fiesta o morir en una cama. No quedan más opciones.


Points:
Ex: 25. Yo: Cero.

2.7.11

Situaciones de odio femenino: Ser yo es una mierda.

Sinceramente, los lugares comunes de la sociedad machista de hoy en día me cansaron.
Ya existen muchísimos chamuyos que me rompen las pelotas, pero lo digo con una mano en el corazón. Versos tanto de los propios hombres, como de la gente que te rodea, que supone consolarte o hacerte sentir mejor.
¡No los necesito!

Situación 1:
Estuvo de novia, un año, y ¿quien que les diga algo?
Fue lo más perfecta que pudo y la dejaron igual.
No hacía escándalos (a los hombres no les gusta que le hagan problema por cualquier cosa); no era celosa (sólo si los cuernos eran demasiado evidentes y las infidelidad muy alebosas, al punto de arderle las orejas por las noches); era condescendiente en el sexo (con todas las fantasías pelotudas que tienen los machos con las estrellas porno); frente al desinterés obvio de su pareja sonreía como boluda conforme... y la dejó igual.
Pero... esto no es lo peor. Lo peor es cuando se lo contas a alguien, quién de la manera más estúpida e idealista del mundo te responde: "Es que no tenias que ser perfecta, tenias que ser vos misma".
Y fue ahí cuando tuvo que pararse a pensar un segundo, para luego responderles: Disculpame, ¿Vos me estás hablando en serio? ¡Dejate de joder, la re concha de tu madre, ser yo es una mierda! Y ahí estaba el punto, ¿no?
Ser ella era una mierda...
"Si fuera ella" no se hubiera disfrazado de colegiala sexy, sintiéndose como una pelotuda, o no se hubiese bancado que se haya ido vacaciones con su "mejor amiga", SOLOS,  a calafate, una semana; o no le hubiera dejado pasar la vez que la citó a las 5 y cayo a las 6:30 (Sí, ella seguía ahí esperando todavía...). No, definitivamente no. Ser ella hubiera sido escupirle el ojo desde el primer momento, pero no. Ser ella hubiera significado mandarlo a la re contra mierda cuando la dejaba con la palabra en la boca. Ser ella hubiera pasado si se iba de vacaciones a ibiza con un amigo, solos. Pero no. Ella quería que funcione, así que fue perfecta, lo más que pudo.
Hablemos en serio, digamos la verdad: Se re esforzó. Y sus más cercanos son testigos, mientras la miraban y compadecían al ritmo de la frase: "Pero tenes que decirle algo, no podes dejarle pasar todas.

"No tenías que ser perfecta, tenías que ser vos." Dios... todavía le resuena en el cerebro la imbécil frase esa. Ese forro solo quería coger, siendo ella, megan fox o la loca de los gastos, la iba a cagar igual. Sólo quiso eso, era un mono-tema, un mono-propósito. Y... tengo otro mono-tema para uds: Da la casualidad que ella ahora SOLO quiere romperle la cabeza.

Situación 2:

Seguido de esta situación primera, en la que sólo dejamos en evidencia lo triste de una relación pasada, construida de mierda, la persona agraviada debe tolerar situaciones como las siguientes:
(Ventana de Msn. Noche de sábado y un ex garche que titila en la barra de tareas)
_"Hola, tirame un centro."
"Ay! perdón no era para vos."

¿El boludo de el ex garche realmente piensa que va a funcionar? Esta clase de hombres realmente tienen el cerebro tan estropeado para solamente pensar al revés? ¿No sería más fácil ser sinceros: "Disculpame, tengo ganas de verte" y atenerse a la respuesta que fuera? ¿O aceptar que fue algo pasado y construir una vida nueva?
No, ellos quieren ponerla, entonces primero buscan nuevos depósitos, luego de fracasar, revisan la lista de las ex garchadas, justificandose a ellos mismos por el pensamiento: "Si probó de esto alguna vez y le gustó, no me puede rechazar". Pero, tengo una noticia para Uds., machos sin hombría ni capacidad intelectual, la mayoría de las mujeres no se volverían a garchar al 80% de los pibes que ya se garcharon. Es más, la mayoría se refiere a Uds. como "Cómo me pude garchar a eso?"
Por tanto, terminan haciéndose la paja.

Situación 3:

Se supone que luego del rompimiento, la dejada supera la angustia ocupando más sus días, saliendo con amigas y probando nuevas costumbres, para mantener ocupada la mente.
Cada mujer tiene maneras diferentes de afrontar un rompimiento. Está la que se hace de nuevo, se compra un shopping y se va de viaje a Miami con un chongo todo formado. También está la que llora diez meses en su cama, engorda 14 kilos, la despiden del trabajo, hasta que un día lo supera y sigue con su vida. No nos olvidemos de la que hace como si nada hubiera sucedido y, creyendo que no la han dejado, lo persigue y lo acosa lo más posible hasta que el vuelve con ella o, en su defecto, le mete una orden de restricción.
Hay muchas maneras de superar una separación, pero previsiblemente, está la pelotuda que se miente a si misma de esta manera:
"Soy feliz, si el es feliz"
Qué mentira más grande y enfermiza. Por más que cada mujer supere el rompimiento de una manera distinta, todas tenemos una imagen mental: Nuestro ex, muriéndo en la miseria. Sufriendo de amor, si es posible por nosotras. Nuestro ex en un bar, desprolijo, contándole al barman la mujer que dejó ir.
¿Por qué nos mentimos?: No soy feliz un carajo si él es feliz, quiero que se muera en la miseria. Su felicidad es directamente proporcional a mi infelicidad. el día que pueda imaginármelo mentalmente siendo un patético tipo que no tiene donde caerse muerto, ése día seré libre.

Situación 4:
El problema de las mujeres es que no les es posible socialmente expresar todo esto, ya que son tomadas como locas. Me pasa muy seguido. La mujer tiene que aceptar lo que le tocó, callar y seguir siendo perfecta. Si quiere llorar, puede encerrarse en su cuarto, sin molestar a nadie. Si quiere estar cómoda, tiene que procurar que nadie la vea sin maquillaje o en jogging. Si hoy no tuvo ganas de cocinar, tiene que simular que lo que pidió a la rotisería, es hecho por ella.
Entonces, en cuanto una mujer se aleja un poco de esta convención, le ocurren comentarios como estos:


"Sos loca, eh?" "Estas re chiflada!" "Probaste con terapia?"
Todas frase imbéciles y monótonas que vienen acompañadas de un tonito de picardía chistosa que hace que sea más irritantes aún.
Tengo que decir que no. No estoy loca, no estoy chiflada y no, no probé con terapia. O quizás si, pero no funcionó.
¿Saben porqué?
 Por que tendré la cabeza enquilombada, mis ideas y palabras serán verborrágicas, pero al menos no
soy una simple pelotuda sin particularidades, como todos uds, los que dicen estas frases que me hacen calentar tanto.

Ah, y una cosa más, terapia es para los giles. La terapeuta llega a la casa y llora en su cuarto por los 400 problemas que tiene encima, mientras el marido la caga con Melanie, su secretaria de 18 años.

Saludos

8.6.11

La soga

Ya se lo que es lo que me tiene así. Ya se que es lo que me hace estar atada al pasado. Es la esperanza (Claro! Siempre lo es) que no me deja soltar.
Es el preguntarme si cada vez que ve pasar al colectivo que lo llevaba a mi casa se acuerda de mi. O si cuando le preguntan donde compro esa remera, se acuerda melancolicamente que yo se la regalé. ¿No busca pequeñas excusas para verme en algún lugar, donde sabe que estaré? O, cuando deja de salir un viernes con amigos y se queda en su casa, ¿no le palpita en 
el alma la certeza de que estaría conmigo en el cine o en algún otro lado?
Me pregunto si al ver a un amigo hablando de su novia con tanto amor en los ojos, no le dan ganas de verse igual a él mismo, conmigo. O si, cuando alguien se vanagloria de sus maravillosas vacaciones, no le surge ese impulso eléctrico de hacer ese viaje que tanto planificamos. Cuando me ve en los pasillos, ¿no siente la respiración cortada y las piernas flojas? Al verme conectada al msn, ¿no tiene ganas de saber que es de mi vida? O si, paseando por la calle, pasa por esos lugares habitué nuestros, no le da un 'no se que' incurable. Si ve a una chica linda en el colectivo, luego de pensar que es linda, ¿no piensa automáticamente en que no le interesa solo por que no soy yo? O, si cada vez que alguien me nombra, ¿no le pasa una euforia mezclada con tristeza muy dentro del pecho, como si sonriera llorando?. Y si me ve en la calle y se da cuenta que yo lo vi también, ¿no piensa que el destino nos puso ahí solo para vernos y que algo significa? O cuando escucha una canción con una letra penosa y desgarrante, ¿no la relaciona conmigo instantáneamente y compara parte por parte sus estrofas con la realidad?
¿No piensa en que 3 meses no es mucho tiempo y que todavía tenemos oportunidad de volver a empezar? O, si probo estar con otra mina, ¿no se sintió vacío, estúpido o, inconscientemente, como haberse estado mintiéndose a si mismo por intentar algo que desde un principio sabía que no funcionaría? ¿O quizás la simple justificación del fracaso fue, nada mas y nada menos, que 'ella no tiene nada malo, solo que no es mi Daniela'?
No se topó con un pensamiento revelador, en estos 3 meses, en el que se dijo: 'Listo. No puedo vivir sin ella'?   
Y creo que ahí esta el nudo de la soga que me falta desenredar para poder soltarme: Creo o, al menos quiero creer, que la respuesta a alguna de todas esas preguntas fue  en un primer mes, sigue siendo sí después de 3 meses y lo sera siendo después de 6,7 y así...  
También creo que de mi parte seguirá siendo sí y que no voy a soltarlo. Y no porque el me de señales confusas de esas que te hacen correr para un lado un día y para el otro, otro; de hecho, nunca existió en la faz del núcleo fogoso de la tierra una separación mas tajante que esta, sino porque simplemente es así: No puedo soltar la soga, esta vez no.
Hoy se siente igual que el primer día como ex. Hoy se siente como el primer segundo de ex... Hay personas que somos así. Y lo peor (PEOR EN SERIO) fue: dejarlo ir, sin siquiera tomar parte, en nada.   


















Lo bueno de esto es que (eso dicen...) la solución de un problema empieza por reconocerlo como tal. Voy a esperar mas meses y les cuento.





Daniela

















6.6.11

The Hardest Part

"The Hardest Part"

And the hardest part
Was letting go, not taking part
Was the hardest part

And the strangest thing
Was waiting for that bell to ring
It was the strangest start

I could feel it go down
Bittersweet, I could taste in my mouth
Silver lining the cloud
Oh and I
I wish that I could work it out

And the hardest part
Was letting go, not taking part
You really broke my heart

And I tried to sing
But I couldn’t think of anything
And that was the hardest part

I could feel it go down
You left the sweetest taste in my mouth
You're a silver lining the clouds
Oh and I
Oh and I
I wonder what it’s all about
I wonder what it’s all about

Everything I know is wrong
Everything I do, it's just comes undone
And everything is torn apart

Oh and it’s the hardest part
That’s the hardest part
Yeah that’s the hardest part
That’s the hardest part 

3.6.11

Welcoming winter

Y llega el estado invernal tan culpable de la creación de este blog. Llegan las infusiones calientes. Las camas arropadas hasta el hartazgo. Las cremas de cacao para los labios fácilmente palpables. Las canciones románticas en un ambiente cálido. Los guantes, las estufas.
Todo lo que, en un día de verano o primavera, hasta en otoño, es perfectamente superable emocionalmente, en invierno es una tortura. Quedarse un viernes adentro es mortífero, porque previsiblemente con este frío las salidas no son tanto a revolear el culo a un boliche a la orilla del río, sino al cine y después a hacer cucharita.
Entonces... cuando, en un viernes de verano en el que no salís, pensas: 'No, ya está, se va al carajo... estoy muy cansada me voy a dormir con el aire acondicionado a full y que la joda quede para mañana'; en contraposición, una noche de viernes en invierno, en la que no salís, pensas: 'Me voy a ir a dormir sola, con este frío angustiante, sin reventarme ni con una gota de alcohol, teniendo que prender la estufa, yendo hacia ella como una vieja en su ocaso de vida: pantuflas, pasos vagos arrastrando los pies, buzos largos desfiguradores y ojeras)'.
Todo se ve un poco más feo. Bienvenido invierno. Aquí te recibimos, junto a la caja de pañuelos descartables y las batalla de olvidar las viejas heridas, perdida.