9.3.11

El pozo depresivo.

Llegó el momento.
No puedo quedarme sola, definitivamente. No puedo estar sola, en ningún lado porque no me queda otra que pensar y eso me destruye.
No puedo disfrutar las cosas lindas de la vida. Ninguna.
No puedo alegrarme con las alegrías de los demás, todo me da bronca, envidia, angustia. Me siento ridícula.
No puedo dejar de llorar en cualquier lugar.
No puedo no extrañarlo.
No puedo entender que voy a hacer.
No puedo dejar de lado esta necesidad de abrazarlo.
No puedo más.
No puedo más de verdad. No tengo ganas de levantarme en las mañanas. No tengo ganas de comer, ni de reír, ni de hablar (eso es grave para mi).
Llego la nueva etapa del duelo: El pozo depresivo.

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